Transporte de carga terrestre: la guía logística para tu e-commerce

El transporte de carga terrestre es el sistema circulatorio que impulsa el éxito de tu e-commerce o de cualquier negocio que dependa de una cadena de suministro eficiente. Es el proceso estratégico que lleva tus productos desde el almacén, centro de producción o puerto de importación hasta las manos de tu cliente final, utilizando una compleja red de carreteras y vehículos especializados. Para las medianas y grandes empresas, no es un simple servicio, es el puente que conecta su inventario con el mercado global.

Por qué el transporte terrestre es el motor de tu negocio

Para cualquier mediana o grande empresa en México, especialmente en el dinámico mundo del comercio electrónico y las importaciones, el transporte de carga no es solo un costo operativo. Es, literalmente, lo que mantiene el negocio en movimiento y con vida. Una estrategia logística bien diseñada y ejecutada para envíos nacionales, internacionales o incluso para la gestión de almacenaje, tiene un impacto directo en tu rentabilidad, en la lealtad de tus clientes y en tu capacidad para expandirte.

Si el flujo de tus mercancías se detiene, se vuelve lento o poco confiable, las ventas se estancan, el inventario se acumula y la reputación que tanto te costó construir empieza a desmoronarse. Por otro lado, al optimizar este proceso, las ventajas competitivas se vuelven tangibles y evidentes.

La conexión directa con la experiencia del cliente

¿Recuerdas esa sensación de satisfacción cuando un paquete llega antes de lo esperado y en perfectas condiciones? Ese momento clave moldea por completo la percepción que un cliente tiene de tu marca. La famosa logística de última milla, una pieza fundamental del transporte terrestre, es donde se ganan o se pierden clientes todos los días.

No es una exageración: un estudio reveló que el 84% de los consumidores no volvería a comprar de una marca después de tener una sola mala experiencia con la entrega. Esto deja claro que la logística ya no es una simple función de soporte, sino una parte integral y estratégica de tu producto o servicio.

Gestionar tus envíos terrestres de forma eficiente, ya sean nacionales o como parte de un proceso de importación, es la única manera de asegurar que tus promesas de entrega se cumplan, construyendo esa confianza que se traduce en clientes recurrentes que te recomiendan.

Beneficios estratégicos de dominar el transporte de carga

Optimizar el transporte terrestre va mucho más allá de mover cajas de un punto A a un punto B. Es una decisión estratégica que puede desbloquear un crecimiento sostenible y mejorar tus resultados financieros. Para las empresas que gestionan envíos nacionales, importaciones o necesitan soluciones de almacenaje, los beneficios son claros:

  • Reducción de costos operativos: Una planificación de rutas inteligente, la consolidación de envíos y la elección correcta del tipo de carga (como FTL o LTL) pueden disminuir tus gastos de flete de manera significativa.
  • Aceleración de los tiempos de entrega: Rutas más eficientes y socios logísticos confiables significan que tus productos, ya sean de venta local o importados, llegan más rápido a su destino final. Hoy en día, la velocidad es un factor decisivo en la compra.
  • Mayor satisfacción y retención de clientes: Entregas puntuales y sin daños se traducen en clientes felices. Clientes felices vuelven a comprar y se convierten en embajadores de tu marca.
  • Escalabilidad y expansión de mercado: Con una red logística sólida, puedes explorar nuevos mercados, gestionar un mayor volumen de importaciones y atender una demanda creciente sin miedo a que tu operación colapse.

En las siguientes secciones, profundizaremos en cómo funciona este pilar logístico, desde los tipos de envío hasta la normativa que debes conocer, para que puedas tomar decisiones más informadas y estratégicas para tu empresa.

Decidiendo entre carga completa (FTL) y carga consolidada (LTL)

En el complejo ajedrez del transporte de carga terrestre, una de las jugadas más importantes que harás es decidir entre FTL (Full Truckload) y LTL (Less Than Truckload). Esta elección no es solo sobre llenar un camión; define tus costos, los tiempos de entrega y la seguridad de tu mercancía. Entender qué te ofrece cada modalidad es el primer paso para construir una logística que trabaje a tu favor, ya sea para distribución nacional o para mover tus importaciones desde el puerto o la frontera.

Piensa en el FTL como si rentaras un vuelo chárter. Cuando necesitas enviar un gran volumen de productos a un solo destino, esta es tu opción. El camión se dedica exclusivamente a tu carga, lo que significa que va directo del punto A al B, sin escalas. Esto se traduce en entregas más rápidas y menos manipulación, reduciendo al mínimo el riesgo de daños.

Ahora, si tus envíos son más pequeños y frecuentes —como surtir a varios clientes con pedidos chicos o distribuir mercancía desde un centro de almacenaje—, el LTL es tu mejor aliado. Imagínalo como un autobús de pasajeros: compartes el espacio del camión con la carga de otras empresas. La gran ventaja es que solo pagas por el espacio que ocupan tus productos, optimizando costos en envíos de menor volumen.

¿Cuándo es ideal el FTL o carga completa?

El servicio FTL, o de camión completo, brilla cuando tus envíos son lo suficientemente grandes como para ocupar una buena parte o la totalidad del camión, que por lo general hablamos de a partir de 10 tarimas (pallets). Es la solución perfecta si la velocidad y la seguridad son tus prioridades número uno.

  • Envíos de gran volumen: Si tienes mercancía suficiente para llenar un tráiler, ya sea para una venta grande o una importación completa, casi siempre será más rentable usar FTL que fraccionarlo en varios envíos LTL.
  • Mercancía frágil o de alto valor: Como no hay transbordos ni manipulación en bodegas intermedias, el riesgo de que algo se dañe o se pierda se reduce drásticamente.
  • Entregas urgentes: La ruta directa y sin paradas del FTL te garantiza los tiempos de tránsito más cortos. Es crucial para no fallar en entregas con fecha límite.

Para que te quede más claro, este pequeño árbol de decisión te puede ayudar a visualizar qué camino tomar según las características de tu envío.

Diagrama de flujo sobre el transporte, explorando si es adecuado y cómo ayuda en movilidad personal y impacto ambiental.

Como puedes ver, la decisión se vuelve más sencilla cuando analizas el tamaño, la urgencia y la naturaleza de lo que necesitas mover, guiándote hacia la opción más eficiente.

¿Por qué elegir LTL o carga consolidada?

La carga consolidada o LTL es la columna vertebral de la logística para muchísimos e-commerce y empresas que mueven un flujo constante de pedidos más pequeños o gestionan importaciones fraccionadas. Su mayor atractivo está en la flexibilidad y el ahorro, porque al final del día, solo pagas por una fracción del camión.

El modelo LTL es fundamental para la logística moderna. Permite a las empresas mantener un flujo constante de inventario, ya sea para ventas nacionales o para la distribución desde centros de almacenaje, sin incurrir en los altos costos de un camión completo. Es la clave para una cadena de suministro ágil.

Aunque los tiempos de entrega pueden ser un poco más largos —el camión tiene que hacer varias paradas para recoger y entregar la mercancía de otros—, los beneficios para ciertas operaciones son innegables:

  • Envíos pequeños y recurrentes: Es ideal si mandas entre 1 y 6 tarimas de forma regular. Perfecto para reabastecer inventario o enviar pedidos a clientes finales.
  • Optimización de costos: Es la forma más económica de mover cargas chicas, ya que el costo total del flete se divide entre varias empresas.
  • Flexibilidad: Te permite enviar mercancía más seguido, sin tener que esperar a juntar producto suficiente para llenar un camión completo.

Para que puedas decidir rápidamente, aquí te dejamos una tabla comparativa.

Comparativa FTL vs LTL cuándo usar cada opción

Una tabla para decidir rápidamente qué servicio se ajusta mejor a tus necesidades de envío, comparando volumen, costo, velocidad y seguridad.

Característica FTL (Carga Completa) LTL (Carga Consolidada)
Volumen ideal Grande (10+ tarimas) Pequeño (1-6 tarimas)
Costo Más alto por envío, pero más bajo por unidad si llenas el camión Más bajo por envío, ideal para cargas pequeñas
Velocidad Más rápido, ruta directa y sin escalas Más lento debido a múltiples paradas
Seguridad Muy alta, menor manipulación de la mercancía Mayor riesgo por transbordos y manipulación
Ideal para Cargas urgentes, de alto valor, frágiles o importaciones completas Envíos recurrentes, flexibles, no urgentes y distribución desde almacén

Al final, saber cuándo usar FTL y cuándo LTL te da el poder de crear una estrategia de transporte de carga terrestre que se ajuste como guante a las necesidades de tu negocio, logrando el balance perfecto entre costo, velocidad y seguridad.

Los factores que realmente definen tus costos de envío

Camión de carga blanco con rampa, señal de peaje, caja con peso dimensional y contenedor refrigerado, ilustrando el transporte de mercancías.

Entender por qué una cotización de transporte de carga terrestre cambia tanto de un proveedor a otro, o incluso de un día para otro, es fundamental para no llevarse sorpresas y mantener a raya el presupuesto logístico. Créeme, no todo se reduce a la distancia. Hay un montón de variables, muchas de ellas invisibles a primera vista, que impactan directamente en la tarifa final.

Pensar que el costo solo depende de los kilómetros recorridos es un error muy común, uno que suele terminar en facturas inesperadamente altas. Para cualquier empresa, sea mediana o grande, que vive del e-commerce o necesita una cadena de suministro que funcione como relojito, dominar estos factores es clave para ser rentable.

Vamos a desglosar qué es lo que de verdad mueve la aguja en tus costos de envío.

El peso dimensional: tu enemigo silencioso

Aquí está uno de los conceptos más importantes y que más confusiones genera: el peso dimensional (o volumétrico). Las paqueterías no solo te cobran por lo que pesa tu mercancía en la báscula, sino también por el espacio que ocupa. Piensa que el interior de un camión es como un terreno: cada centímetro cúbico cuenta.

Imagina este escenario: tienes dos cajas para enviar. Una es pequeña pero contiene 100 kg de plomo. La otra es enorme, pero solo lleva 20 kg de almohadas. Aunque la caja de plomo pesa mucho más, la de almohadas le roba un espacio valiosísimo al camión. Por eso, el transportista siempre te va a cobrar por el valor que sea mayor entre el peso real y el peso dimensional. Este último se calcula con una fórmula que convierte el volumen de tu caja (largo x ancho x alto) en un peso equivalente.

Optimizar tu empaque para eliminar el aire y el volumen innecesario puede generar ahorros de hasta un 20% en los costos de flete. No se trata de usar cajas más chicas a la fuerza, sino de usar las cajas del tamaño correcto.

Una mala elección de empaque, como usar cajas demasiado grandes para tus productos, puede inflar tus costos sin que te des cuenta. Es un gasto fantasma que se come tu margen de ganancia.

La ruta y sus variables ocultas

La ruta específica que seguirá tu envío es otro factor que pesa, y mucho. No todas las carreteras son iguales ni cuestan lo mismo. Hay varios elementos que se van sumando al costo total del trayecto:

  • Peajes y casetas: Las autopistas de cuota en México son un costo directo que el transportista te va a repercutir. A veces, tomar rutas libres parece más barato, pero casi siempre son más lentas y, lamentablemente, más inseguras.
  • Seguridad de la zona: Hay regiones en el país donde el riesgo de robo es mayor. Mover mercancía por esas zonas no solo es más peligroso, sino que también eleva las primas del seguro y, en ocasiones, obliga a contratar servicios de custodia. Todo eso se suma a tu factura.
  • Condiciones del camino: No es lo mismo una carretera plana y en buen estado que una ruta montañosa o llena de baches. Los caminos difíciles aumentan el consumo de combustible y el desgaste del vehículo, y el transportista, lógicamente, lo considera en su cotización.

Requerimientos especiales y demanda estacional

¿Tu mercancía necesita un trato especial? Cada requisito adicional es una capa de complejidad que, inevitablemente, se traduce en un costo mayor.

Por ejemplo, los productos que necesitan mantener la cadena de frío, como alimentos o medicinas, exigen camiones refrigerados. Estos vehículos gastan más combustible y su mantenimiento es más caro. Lo mismo pasa con el transporte de materiales peligrosos (conocidos como HAZMAT), que necesita permisos especiales, conductores certificados y protocolos de seguridad muy estrictos.

Finalmente, no te olvides de la temporalidad. Durante picos de demanda como el Buen Fin, la Navidad o cualquier otra fecha comercial importante, la capacidad de transporte se satura. Es la ley de la oferta y la demanda en acción: las tarifas se disparan. Planificar tus envíos para evitar estas fechas pico puede ser una de las mejores estrategias para ahorrar. Si quieres profundizar en cómo manejar estos picos, échale un ojo a nuestra guía sobre los costos de envío en tu e-commerce.

Navegando la documentación y normativa en México

En el competitivo mundo del transporte de carga terrestre en México, un simple error de papeleo puede convertirse en tu peor pesadilla. Imagina tu mercancía detenida en un retén por días; no solo genera costos inesperados de almacenaje y posibles multas, sino que, peor aún, desgasta la confianza que tanto te costó construir con tus clientes.

Para que tu operación logística, incluyendo importaciones y exportaciones, fluya sin contratiempos, dominar la normativa no es una opción, es una necesidad absoluta. Mover mercancía legalmente por el país depende de tener los documentos correctos y bien emitidos. Ignorarlo es como lanzarse a navegar en mar abierto sin brújula: el riesgo de quedar varado es altísimo.

El complemento carta porte: el documento estrella

El protagonista indiscutible de la documentación en México es el Complemento Carta Porte (CCP). No es un simple papel, sino un requisito fiscal digital que emite el SAT y se anexa a una factura electrónica (CFDI), ya sea de Traslado o de Ingreso. Su propósito es muy claro: amparar la tenencia y el traslado legal de bienes y mercancías dentro del territorio nacional.

En palabras sencillas, el CCP le dice a la autoridad qué se está moviendo, de dónde viene, a dónde va, quién es el dueño y en qué vehículo se transporta. Si te detienen en una inspección y no lo tienes, las consecuencias pueden ser serias, con multas considerables tanto para ti como para el transportista, además de la inmovilización de la carga.

La implementación del Complemento Carta Porte busca ponerle un freno al contrabando y la informalidad. Se calcula que su correcta aplicación ayuda a formalizar y dar seguimiento a más del 80% de las mercancías que se mueven por carretera en el país, lo que se traduce en más seguridad y una mejor recaudación fiscal.

Entender quién debe emitirlo (el transportista si contratas el servicio, o tú si usas tu propia flota) y qué información debe contener es el primer paso para evitarte dolores de cabeza.

Documentos esenciales más allá de la carta porte

Aunque el CCP es vital, no es el único documento que debes tener en el radar. Para asegurar que cada envío, ya sea nacional o internacional, cumpla al 100% con la ley, tu checklist debe incluir otros elementos clave.

  • Facturas comerciales: Son la prueba de la transacción. Deben describir con claridad los productos, las cantidades y su valor, y esta información tiene que coincidir con lo que declaraste en la Carta Porte.
  • Pedimentos de importación: Si tu negocio maneja productos de origen internacional, el pedimento es indispensable. Este documento demuestra que la mercancía entró legalmente a México y que se pagaron los impuestos correspondientes.
  • Permisos especiales: Ciertos productos no se pueden mover así como así. Hablamos de materiales peligrosos, químicos, farmacéuticos o perecederos, que están sujetos a regulaciones adicionales y necesitan permisos específicos de secretarías como la SCT o COFEPRIS.

Toda esta base documental se apoya en una red de caminos que no para de crecer. La Red Nacional de Caminos (RNC) de México, con sus más de 178 mil kilómetros, conecta centros de producción con puertos, aeropuertos y estaciones de tren. Si quieres saber más sobre cómo esta red impulsa la logística, échale un ojo a la información de elogis.mx.

Tener toda tu documentación en regla no es solo una obligación. Es una estrategia inteligente que garantiza que tus productos lleguen a su destino sin interrupciones, protegiendo tu reputación y, por supuesto, tu bolsillo.

Cómo seleccionar un socio logístico confiable

Elegir un proveedor de transporte de carga terrestre es una de las decisiones más críticas que vas a tomar; es como si estuvieras contratando a un miembro clave para tu equipo. Una mala elección no solo se traduce en retrasos o costos ocultos, sino que impacta directamente en la experiencia de tu cliente final, desgastando la confianza en tu marca con cada entrega fallida.

Al buscar un socio logístico, la tentación de irse por la opción más barata es enorme, pero casi siempre termina siendo un error que sale caro a largo plazo. Un precio muy bajo puede esconder una flotilla de vehículos vieja, la falta de seguros adecuados o un servicio al cliente que te dejará a la deriva cuando surja el primer problema.

Criterios estratégicos para evaluar a un transportista

Para tomar una decisión inteligente, tienes que ver más allá del precio y analizar los factores que de verdad aseguran un servicio de calidad y confianza, ya sea para envíos nacionales, internacionales, importaciones o servicios de almacenaje.

Piensa en estas preguntas como un primer filtro para tus candidatos:

  • Cobertura geográfica: ¿Su red de rutas realmente empata con tus mercados actuales y los que planeas abrir en el futuro? ¿Ofrecen servicios transfronterizos si los necesitas? Un proveedor limitado te forzará a buscar otros, complicando tu operación.
  • Tecnología y trazabilidad: ¿Te ofrecen seguimiento de tus envíos en tiempo real? La visibilidad total ya no es un lujo, es una necesidad para darle certeza a tus clientes y tener control sobre tu inventario mientras está en movimiento.
  • Seguros de mercancía: ¿Las pólizas que manejan de verdad cubren el valor total de tus productos? Asegúrate de entender los límites y las letras chiquitas para evitar sorpresas desagradables si algo sale mal.

Más allá de la cotización: qué investigar

Además de los puntos anteriores, es fundamental que investigues la reputación y la solidez del proveedor. Una flota moderna y con buen mantenimiento, por ejemplo, reduce muchísimo el riesgo de fallas mecánicas que puedan retrasar tus entregas.

La calidad de su servicio al cliente también es un indicador clave. ¿Te avisan de forma proactiva si hay algún problema? ¿Responden rápido y con soluciones? Un buen socio logístico se convierte en una extensión de tu equipo, resolviendo problemas en lugar de crearlos.

Seleccionar un socio logístico no se trata de encontrar un proveedor, sino de forjar una alianza estratégica. Tu transportista debe entender tus objetivos de negocio y trabajar contigo para alcanzarlos, funcionando como un pilar para tu crecimiento.

El sector del autotransporte en México es muy dinámico. Existen más de 10,800 unidades económicas dedicadas a esta actividad, concentradas en centros logísticos clave como el Estado de México y Nuevo León. Este ecosistema genera un producto interno bruto trimestral que supera los $2.5 mil millones de pesos, lo que demuestra su enorme importancia. Puedes explorar más datos sobre esta industria y su impacto económico en la página de DataMéxico del Gobierno de México.

Simplifica la elección con tecnología

Evaluar a cada candidato puede ser un proceso larguísimo y agotador. Aquí es donde una plataforma tecnológica como Enviando funciona como un filtro de calidad, simplificando radicalmente la selección. En lugar de investigar a docenas de transportistas, te damos acceso a una red de socios que ya han sido verificados y calificados por nosotros.

Puedes comparar tarifas, tiempos de entrega y niveles de servicio de forma transparente y desde un solo lugar. Esto no solo te ahorra un montón de tiempo, sino que te da la confianza de que estás eligiendo entre los mejores proveedores del mercado. Para profundizar en este proceso, consulta nuestra guía definitiva sobre cómo elegir el mejor servicio de envío.

Dale un giro a tu logística con tecnología y datos

Tablet con mapa de rutas de entrega, laptop con rastreo en tiempo real, camión de juguete y tarjeta de envío.

Si de verdad quieres que tu e-commerce escale y compita en el mercado actual, necesitas mucho más que camiones en la carretera. Lo que realmente te dará la ventaja es la inteligencia logística. Es en este punto donde la tecnología deja de ser un gasto para convertirse en tu aliado estratégico más importante, cambiando por completo las reglas del juego en el transporte de carga terrestre.

Es hora de dejar atrás la gestión manual, las llamadas interminables para saber dónde está tu mercancía y esa constante incertidumbre. La logística de hoy, ya sea para envíos nacionales, importaciones o almacenaje, se basa en datos, visibilidad y automatización para tomar decisiones más inteligentes y rápidas.

Centraliza y simplifica tu operación

Tener todo disperso es el peor enemigo de la eficiencia. Estar lidiando con múltiples transportistas, cada uno con su propio portal, sus tarifas y sus métodos de cotización, te roba un tiempo valiosísimo y crea un desorden que te impide crecer. La solución es simple: centralizar toda tu operación de carga en un solo lugar.

Piensa en plataformas como Enviando como tu torre de control personal. Desde un único tablero, tienes acceso a una red de transportistas de confianza, ya verificados, que te permite hacer todo más fácil:

  • Cotizar en minutos: Compara al instante tarifas para servicios FTL y LTL y elige la mejor opción según tu presupuesto o la urgencia del envío.
  • Contratar con un clic: Olvídate del papeleo y la burocracia. Agiliza el despacho de tus envíos y pon tu mercancía en movimiento mucho más rápido.
  • Un solo punto de contacto: Deja de perseguir a diferentes ejecutivos para resolver problemas. Un equipo de soporte centralizado se encarga de cualquier incidencia por ti.

Este enfoque no solo te ahorra horas de trabajo administrativo, sino que te da el poder de negociar mejores tarifas al consolidar todo tu volumen de envíos en un solo lugar.

La visibilidad en tiempo real ya no es un lujo, es el estándar mínimo que tus clientes esperan. Ofrecer un seguimiento preciso de los envíos no solo reduce su ansiedad, sino que disminuye drásticamente las consultas a tu equipo de soporte, liberando tiempo y recursos.

El crecimiento del sector habla por sí solo. El autotransporte de carga en México es el pilar de la cadena de suministro, con una flota que supera las 1.4 millones de unidades y que mueve más de 570 millones de toneladas al año. Para que te des una idea, esto representa casi el 60% de toda la carga que se transporta en el país.

Usa los datos como tu arma secreta

Una buena plataforma logística no solo organiza tus envíos, sino que genera datos que valen oro. Cada envío, cada ruta y cada tiempo de entrega se convierten en información que puedes usar para afinar tu operación constantemente.

Imagina tener a la mano reportes que te muestren tus costos promedio por ruta, los tiempos de tránsito reales de cada transportista o las zonas donde se presentan más problemas. Esta inteligencia te permite optimizar rutas para ahorrar dinero, renegociar tarifas con datos duros y planificar mejor tu inventario. Si quieres entender a fondo cómo la tecnología está definiendo el futuro del sector, te recomendamos leer sobre el impacto de la tecnología en la logística para 2024.

Al final del día, la tecnología correcta no solo apaga los fuegos del día a día. Transforma tu cadena de suministro, que antes era un centro de costos, en una poderosa ventaja competitiva que impulsa el crecimiento de tu negocio.

Preguntas frecuentes sobre el transporte de carga

Para cerrar esta guía, hemos juntado las dudas más comunes que surgen en el día a día de la gestión logística. Vamos a aclarar estos temas clave de forma directa y sin rodeos, para que puedas tomar mejores decisiones sobre tu transporte de carga terrestre y hacer tu operación mucho más fluida.

¿Qué seguro necesito para mi mercancía?

La mayoría de los transportistas te van a ofrecer un seguro de responsabilidad civil básico, pero ojo, su cobertura suele ser muy limitada y casi nunca alcanza a cubrir el valor total de tu carga. Si manejas productos de alto valor o que son frágiles, lo más recomendable es contratar una póliza de seguro de carga adicional que te proteja contra robo, daño o pérdida total, especialmente en envíos nacionales de largo recorrido o en movimientos de importación.

Nunca des por hecho que el seguro del transportista es suficiente. Revisa siempre la letra chiquita de la cobertura, los deducibles y las exclusiones antes de mandar tu mercancía. Te ahorrarás muchos dolores de cabeza.

¿Cómo afecta el embalaje al costo del envío?

El embalaje no es un tema menor; tiene un impacto directo y bastante fuerte en el costo final. Un empaque mal hecho no solo pone en riesgo tus productos, sino que puede inflar el peso dimensional de tu envío. En pocas palabras, terminas pagando por aire dentro del camión.

Si optimizas tus cajas para que se ajusten lo mejor posible a tus productos, reduces el volumen y, por lo tanto, la tarifa baja. Además, un buen embalaje es tu mejor inversión: protege tu mercancía y asegura que llegue en perfectas condiciones, cuidando la experiencia de tu cliente final.

Un embalaje adecuado es tu primera línea de defensa. No solo previene daños, sino que optimiza el espacio, lo que se traduce directamente en ahorros y en una cadena de suministro más eficiente.

¿Con cuánta anticipación debo reservar mi transporte?

Aquí la anticipación es tu mejor aliada, sobre todo en temporadas de alta demanda como el Buen Fin o la Navidad. Para envíos LTL (cuando compartes camión), lo ideal es que reserves con al menos 24 a 48 horas de antelación.

Si vas a necesitar un camión completo o FTL, planea con un mínimo de 72 horas, aunque si puedes hacerlo con una semana de anticipación, mucho mejor. Reservar con tiempo no solo te da acceso a mejores tarifas, sino que te asegura que habrá unidades disponibles, evitando los sobrecostos de los servicios de última hora.

¿Puedo rastrear mi envío en tiempo real?

Claro que sí. Hoy en día, la mayoría de los transportistas serios y las plataformas logísticas te ofrecen tecnología para rastrear tu carga en tiempo real. Esto te permite saber exactamente dónde está tu mercancía, desde que sale de tu almacén o del centro de almacenaje hasta que llega a su destino.

Esta visibilidad te da un control total sobre tu operación, te ayuda a anticipar cualquier retraso y te permite darle a tus clientes información precisa sobre el estado de su entrega. Herramientas como el rastreo por GPS y las actualizaciones automáticas ya no son un lujo, son el estándar de un servicio de calidad.


En Enviando somos expertos en crear e implementar los servicios logísticos que tu empresa necesita para crecer y expandirse. Simplificamos el transporte de carga terrestre, la gestión de importaciones y las soluciones de almacenaje para que puedas enfocarte en lo que mejor sabes hacer. Descubre cómo podemos optimizar tus envíos visitando https://enviando.com.mx.

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