La logística de última milla es, sin duda, el momento más esperado y a la vez más tenso de toda la cadena de suministro. Es ese tramo final que va desde un centro de distribución o almacén hasta la puerta del cliente. Pero para una mediana o grande empresa de e-commerce, es mucho más que un simple trayecto: es el punto de contacto físico que define cómo un comprador percibe tu marca y decide si volverá a comprar.
El momento de la verdad para tu e-commerce

Piénsalo como el gran final de una obra de teatro. No importa qué tan espectacular haya sido toda la función, si el cierre es malo, la experiencia completa se viene abajo. En el comercio electrónico, en ese último tramo es donde tu empresa se juega la lealtad del cliente, sobre todo cuando gestionas un volumen significativo de ventas.
Una entrega rápida, puntual y con el producto intacto no es solo cumplir con un servicio, es una de tus herramientas de marketing más potentes. Genera reseñas positivas, motiva la recompra y construye una reputación sólida a gran escala. Por el contrario, un paquete que llega tarde, dañado o con una comunicación deficiente puede destruir en minutos la confianza que tanto costó ganar, incluso si tu producto es excepcional.
¿Por qué es un campo de batalla tan competitivo?
Para empresas medianas y grandes, la competencia en e-commerce ya no es solo por el precio o la calidad del producto. Los clientes de hoy esperan inmediatez y transparencia, y tu capacidad para entregar a nivel nacional o incluso internacional es crucial. Por eso, una operación de logística de última milla bien aceitada te da ventajas competitivas que marcan la diferencia.
- Envíos el mismo día o al día siguiente: Esto dejó de ser un lujo para convertirse en un estándar que muchos clientes esperan, y tu operación debe estar lista para cumplirlo.
- Visibilidad total del envío: Darle al cliente la capacidad de rastrear su paquete en tiempo real calma la ansiedad y mejora su experiencia de compra, reduciendo la carga sobre tu equipo de atención al cliente.
- Flexibilidad en la entrega: Ofrecer opciones como recoger en puntos de conveniencia o casilleros inteligentes se adapta al estilo de vida de un consumidor moderno y reduce la tasa de entregas fallidas.
Esta etapa final se ha convertido en el epicentro de la innovación logística. En México, el mercado de la última milla ha crecido de forma explosiva, pasando de casi 400 millones de dólares en 2020 a una proyección cercana a los 1,100 millones de dólares para 2025. Este boom se debe, en gran parte, a la aceleración digital que disparó las ventas online y dejó claro que se necesitaba mejorar la infraestructura para manejar este nuevo volumen. Si quieres saber más, puedes revisar las proyecciones del mercado mexicano de última milla y su crecimiento en Marketers by Adlatina.
El impacto directo en tu rentabilidad
Más allá de tener clientes contentos, optimizar la última milla le pega directamente a las finanzas de tu empresa. Es, por mucho, la fase más cara de toda la cadena de suministro, llegando a representar más del 50% del costo total de un envío.
La eficiencia en la última milla no es un gasto, es una inversión estratégica. Cada entrega exitosa al primer intento, cada ruta optimizada y cada devolución evitada se traduce directamente en un mayor margen de ganancia para tu negocio.
Comprender sus componentes, retos y oportunidades es fundamental para cualquier empresa que quiera escalar sus operaciones de e-commerce, ya sea a nivel nacional o internacional. Dominar este tramo final es, en pocas palabras, dominar el juego del comercio electrónico actual.
Los desafíos reales de la última milla en el territorio mexicano
Aquí es donde la goma se encuentra con el asfalto. La última milla es esa etapa final del envío donde toda la planeación logística de tu empresa se enfrenta a la realidad de las calles, el tráfico y las particularidades de un país tan diverso como México. Es muy fácil subestimar los obstáculos, pero entenderlos a fondo es el primer paso para proteger tu rentabilidad y, sobre todo, la experiencia de tus clientes.
El problema más grande no es uno solo; es la suma de muchos pequeños factores que complican la logística de última milla. Juntos, estos problemas inflan los costos operativos y ponen en jaque esa promesa de entrega que le hiciste a quien te compró.
El laberinto urbano y la geografía compleja
Si has gestionado envíos en la Ciudad de México, Guadalajara o Monterrey, sabes que el tráfico es un monstruo impredecible. Una ruta que en un software se ve de 30 minutos puede transformarse sin previo aviso en un infierno de dos horas. Esto no solo quema gasolina y el tiempo del repartidor, sino que genera un efecto dominó que retrasa toda la jornada de entregas.
Pero el reto va más allá del tráfico. La geografía mexicana añade su propia capa de complejidad:
- Zonas de difícil acceso: No es lo mismo entregar en la colonia Roma que en una comunidad en la sierra. Las áreas rurales o con infraestructura vial deficiente disparan el costo y el tiempo por cada paquete.
- Brechas de infraestructura: En muchas zonas suburbanas o colonias nuevas, la falta de señalización, nombres de calles duplicados o numeración confusa son el pan de cada día, llevando a errores y entregas fallidas.
- Inseguridad: Hay rutas que simplemente son peligrosas. Esto obliga a tomar medidas de seguridad extra, lo que se traduce en costos más altos para cuidar tanto la mercancía como al personal.
Estos factores te obligan a ser increíblemente flexible. No hay una solución única. Si quieres profundizar en cómo las empresas navegan estos retos, dale un vistazo a nuestro análisis sobre la logística de última milla en las grandes ciudades mexicanas.
Los costos visibles e invisibles que devoran tu margen
Cuando pensamos en los costos de envío, lo primero que viene a la mente es la gasolina y el sueldo del repartidor. Pero eso es solo la punta del iceberg. La última milla es, por mucho, la etapa más cara de toda la cadena de suministro.
Para que te des una idea, la logística de última milla en México puede representar entre el 41% y el 53% del costo total de un envío. Este número es brutal y deja clarísimo por qué cada pequeña optimización cuenta. Mejorar la planeación de rutas en apenas un 5% puede generar ahorros enormes y darte una ventaja real sobre tu competencia.
El verdadero peligro no son los costos que ya tienes en tu presupuesto, sino los gastos ocultos que nacen de una operación ineficiente. Cada entrega fallida es un golpe directo a tu bolsillo.
Pensemos en esos costos fantasmas que a menudo ignoramos:
- Entregas fallidas: El repartidor llega y no hay nadie. El paquete tiene que regresar al almacén. ¡Felicidades! Acabas de pagar el doble por el transporte de un solo pedido, sin contar el costo administrativo de tener que contactar al cliente y reagendar todo.
- Logística inversa: Cuando un cliente devuelve un producto, se activa un proceso costoso y complejo: coordinar la recolección, el transporte de regreso, la inspección del artículo y gestionar el reembolso o el cambio.
- Daño a la reputación: Un cliente molesto por una mala entrega no solo no te volverá a comprar, sino que probablemente se quejará en redes sociales. Esa publicidad negativa es carísima.
Un ejemplo rápido: el costo de un segundo intento
Imagina que vendes un producto en $1,000 MXN. Tu margen de ganancia es del 20%, o sea, $200 MXN. El costo de tu envío de última milla es de $80 MXN. Si todo sale bien a la primera, te quedas con una ganancia neta de $120 MXN. Nada mal.
Ahora, ¿qué pasa si la primera entrega falla? Tienes que pagar otros $80 MXN para el segundo intento. Tu costo de envío total ahora es de $160 MXN. Tu ganancia se desploma a solo $40 MXN, ¡una caída del 75%!
Si por mala suerte ese segundo intento también falla, no solo no ganaste un centavo, sino que ya perdiste dinero en la venta. Este cálculo tan simple demuestra lo crucial que es clavar la entrega a la primera. Cada envío cuenta.
Estrategias prácticas para optimizar tus entregas y reducir costos
Superar los retos de la logística de última milla no es solo cuestión de esfuerzo, sino de estrategia. Ya no alcanza con simplemente despachar un paquete y cruzar los dedos. Para realmente competir, las empresas medianas y grandes necesitan adoptar tácticas que no solo hagan más rápidas las entregas, sino que también mantengan a raya esos costos que se comen los márgenes de ganancia.

La buena noticia es que hay soluciones probadas y bastante accesibles que puedes empezar a implementar. Vamos a explorar tres enfoques clave que están cambiando las reglas del juego en el tramo final de la entrega.
Optimización inteligente de rutas
¿Te imaginas que tus repartidores siempre tomen el camino más corto, esquiven el tráfico de las 4 p.m. y agrupen entregas en la misma colonia de forma automática? Justo eso es lo que hace un software de optimización de rutas. Y no, ya no es un lujo reservado para los gigantes de la logística.
Hoy, estos sistemas usan algoritmos avanzados y hasta inteligencia artificial para analizar un montón de variables en tiempo real. Toman en cuenta el tráfico, el clima, las ventanas de entrega que le prometiste al cliente y la capacidad de cada vehículo.
El resultado es un plan de ruta dinámico que se ajusta a lo que está pasando en la calle ese día, asegurando que cada conductor siga el trayecto más eficiente posible. Esto se traduce directamente en:
- Menor gasto de gasolina: Al recorrer menos kilómetros y pasar menos tiempo en el tráfico.
- Más entregas por día: Cada repartidor puede completar más paradas en su misma jornada.
- Clientes más felices: Cumplir con los plazos prometidos eleva muchísimo la satisfacción del cliente.
Esta tecnología es un cambio de mentalidad: dejas de planear a mano y de reaccionar a los problemas, para pasar a una estrategia proactiva basada en datos.
Acercar el inventario con micro-hubs y dark stores
Una de las maneras más directas de acortar la última milla es, bueno, acortándola físicamente. El modelo de micro-hubs o dark stores se trata de abrir pequeños centros de distribución o bodegas urbanas en puntos estratégicos dentro de las ciudades. En lugar de mandar todo desde un almacén gigante en las afueras, colocas el inventario de mayor rotación mucho más cerca de tus clientes.
Ojo, estos lugares no son tiendas abiertas al público. Son puntos logísticos diseñados para preparar y despachar pedidos a toda velocidad. Su ubicación estratégica es lo que te permite ofrecer envíos para el mismo día o al día siguiente con una eficiencia y un costo que serían impensables desde un centro de distribución lejano.
Los micro-hubs transforman la última milla de un maratón a una carrera de velocidad. Al reducir la distancia, se minimiza el riesgo de retrasos, se bajan los costos de transporte y se habilita una propuesta de valor irresistible para el cliente moderno: la inmediatez.
Un caso práctico: Piensa en una empresa que necesita importar componentes y ensamblarlos en la Ciudad de México para su distribución nacional. En vez de centralizar todo, puede utilizar un servicio de almacenaje y fulfillment en Monterrey y Guadalajara. De repente, puede ofrecer entregas en 24 horas a sus clientes en esas regiones, compitiendo de tú a tú con marcas locales y mejorando radicalmente la experiencia del cliente.
Diversificar los puntos de entrega
No todos los clientes pueden o quieren estar pegados a la ventana esperando un paquete. Ofrecer alternativas flexibles es una estrategia súper poderosa para mejorar la tasa de éxito al primer intento de entrega y, de paso, te adaptas al estilo de vida de la gente.
Las dos opciones más populares son:
- Lockers inteligentes (casilleros): Colocados en puntos de mucho movimiento como centros comerciales, supermercados o estaciones de transporte. El cliente recibe un código y recoge su paquete cuando se le antoje, sin depender de los horarios de un repartidor.
- Puntos de recolección (PUDO): Son alianzas con tienditas de la esquina, papelerías o negocios locales que funcionan como centros de entrega. Esta opción te permite ampliar tu red de puntos de contacto sin tener que invertir una fortuna en infraestructura propia.
Ambas estrategias reducen drásticamente las entregas fallidas, porque el paquete se queda en un lugar seguro y accesible. Para tu operación, esto significa consolidar varias entregas en un solo punto, optimizando rutas y costos de una forma muy inteligente.
Cómo la tecnología transforma tu logística de última milla
Las estrategias como los micro-hubs son una gran idea, pero su verdadero potencial solo se libera cuando las combinas con la tecnología correcta. Piensa en la tecnología como el sistema nervioso central que conecta cada pieza de tu operación de logística de última milla. Te permite reaccionar en tiempo real, comunicarte antes de que surja un problema y tomar decisiones basadas en datos, no en simples corazonadas.
Dejar de ver la tecnología como un gasto y empezar a considerarla una inversión estratégica es lo que separa a las empresas que apenas sobreviven de las que realmente lideran el mercado. No se trata de comprar las herramientas más nuevas y brillantes, sino de usar las adecuadas para resolver tus problemas específicos de cada día.
Visibilidad total con rastreo en tiempo real
La pregunta "¿dónde está mi paquete?" es, sin duda, la principal fuente de ansiedad para cualquier persona que compra en línea. El rastreo por GPS en tiempo real es la respuesta directa y tranquilizadora a esa inquietud. Al equipar a tus repartidores o vehículos con esta tecnología, obtienes una visibilidad completa de toda tu operación, como si tuvieras un mapa interactivo en vivo.
Pero el beneficio va mucho más allá de simplemente saber dónde está cada unidad. Este seguimiento te da el poder de:
- Gestionar expectativas: Si detectas un retraso por el tráfico, puedes notificarle al cliente antes de que se pregunte qué pasó. La proactividad genera confianza.
- Optimizar sobre la marcha: ¿Una entrega se canceló de último momento? Puedes reasignar al repartidor a una nueva recolección cercana sin que tenga que volver a la base. Pura eficiencia.
- Aumentar la seguridad: Tienes un registro exacto de la ruta y las paradas, lo que protege tanto tu mercancía como a tu personal.
Ofrecer un simple enlace de seguimiento en vivo no solo calma al cliente, sino que reduce drásticamente las llamadas y correos a tu equipo de atención, liberando recursos que puedes usar en cosas más importantes.
Automatización de la comunicación con el cliente
Una de las áreas donde la tecnología tiene un impacto más inmediato y notorio es en la comunicación. Los sistemas de gestión de entregas (conocidos como DMS o Delivery Management Systems) pueden automatizar por completo las notificaciones, manteniendo a tu cliente informado en cada etapa clave del viaje de su paquete.
Imagina que tu cliente recibe automáticamente:
- Un SMS justo cuando su paquete sale a ruta por la mañana.
- Una notificación por WhatsApp con una ventana de entrega estimada y precisa.
- Un correo con la foto de su paquete entregado en la puerta como prueba.
Esta comunicación proactiva y automatizada crea una experiencia de cliente de primer nivel, sin que tu equipo tenga que mover un solo dedo. Además, reduce las entregas fallidas, ya que el cliente sabe exactamente cuándo debe estar atento para recibir al repartidor. Si quieres entender mejor cómo estas herramientas están moldeando el futuro, te recomendamos explorar el impacto de la tecnología en la logística actual.
La mejor tecnología de última milla es la que se vuelve invisible para el cliente pero indispensable para tu operación. Trabaja en segundo plano para que cada entrega se sienta fluida, personal y, sobre todo, confiable.
El poder de los datos para tomar decisiones inteligentes
Toda tu operación de última milla genera una cantidad enorme de datos valiosos, día tras día. La tecnología correcta te ayuda a recopilar, organizar y, lo más importante, analizar esa información para encontrar oportunidades de mejora que a simple vista son invisibles.
Un buen sistema de análisis de datos te permite responder preguntas clave que transforman tu negocio:
- ¿Cuáles son las zonas con mayor tasa de entregas fallidas? Quizás necesites confirmar direcciones más a fondo o proponer puntos de recolección en esa área.
- ¿Qué transportista tiene el mejor rendimiento en entregas a tiempo? Esta información es oro puro al momento de negociar contratos y asignar envíos.
- ¿En qué horarios se concentran los retrasos? Con ese dato, podrías ajustar tus rutas para evitar las horas pico y ser más eficiente.
El futuro de la logística en México apunta hacia una mayor automatización e innovación. Se proyecta un aumento del 20% al 30% en soluciones como entregas con drones y servicios colaborativos en zonas urbanas. A la par, se espera que entre el 60% y 70% de los centros logísticos incorporen automatización para acelerar sus operaciones, respondiendo al crecimiento imparable del e-commerce.
Usar los datos para tomar decisiones estratégicas te permite optimizar costos de forma continua y, lo más importante, escalar tu operación de manera sostenible.
Comparativa de tecnologías para la última milla
Elegir la tecnología adecuada puede parecer abrumador, pero no tiene por qué serlo. Todo depende del tamaño de tu empresa y de los problemas específicos que buscas resolver.
Aquí tienes una tabla comparativa para ayudarte a visualizar qué herramientas podrían funcionar mejor para ti.
| Tecnología | Beneficio principal | Ideal para empresas | Nivel de inversión |
|---|---|---|---|
| Software de optimización de rutas | Reducción de costos de combustible y tiempos de entrega. | Con flota propia, desde 3 vehículos en adelante. | Baja a Media |
| Sistemas de gestión de entregas (DMS) | Automatización de la comunicación y seguimiento en tiempo real. | E-commerce y empresas con alto volumen de entregas. | Media |
| Rastreo GPS en tiempo real | Visibilidad total de la flota y mayor seguridad. | Cualquier empresa con operaciones de reparto. | Baja |
| Plataformas de análisis de datos (Analytics) | Toma de decisiones informada y optimización continua. | Empresas medianas a grandes que buscan escalar. | Media a Alta |
Cada tecnología resuelve una pieza del rompecabezas. Lo ideal es encontrar una combinación que se adapte a tu presupuesto y te permita crecer sin complicaciones.
Cómo medir el rendimiento de tus entregas con KPIs clave
En la logística de última milla, hay una verdad universal: lo que no se mide, simplemente no se puede mejorar. Confiar en la pura intuición o en reportes muy generales ya no es una opción viable. Para de verdad ponerle un freno a los costos y optimizar tus operaciones, necesitas datos duros, métricas claras que te digan con precisión qué está funcionando y por dónde se te está yendo el dinero.
Aquí es donde entran en juego los KPIs (Indicadores Clave de Rendimiento). Piénsalos como el tablero de instrumentos de tu operación logística. Cada indicador te da una lectura exacta sobre un aspecto vital de tus entregas, permitiéndote tomar decisiones basadas en hechos, no en corazonadas. Vamos a desglosar los tres KPIs más importantes que toda empresa mediana o grande debería estar monitoreando con lupa.
Tasa de entregas a tiempo (On-Time Delivery – OTD)
Este es, sin duda, el termómetro más directo de la satisfacción de tu cliente. Mide el porcentaje de pedidos que llegan dentro de la ventana de tiempo que le prometiste al comprador. Una tasa de OTD alta es señal de una operación aceitada y confiable; una tasa baja es una bandera roja que te grita que algo anda mal en tu planeación o en la ejecución.
Calcularlo es bastante sencillo:
(Número de entregas a tiempo / Número total de entregas) x 100
Un OTD que de forma consistente se mantiene por debajo del 95% debería encender todas tus alarmas. Podría ser un síntoma de rutas mal optimizadas, broncas con tus transportistas o, simplemente, que tus estimaciones de tiempo de entrega son poco realistas.
El siguiente mapa conceptual ilustra cómo la tecnología alimenta el seguimiento y análisis necesarios para medir KPIs como el OTD.

Como puedes ver, el rastreo genera los datos crudos, las notificaciones mantienen al cliente en el circuito y el análisis convierte toda esa información en inteligencia de negocio para que puedas mejorar el rendimiento.
Tasa de entrega exitosa al primer intento (First Attempt Delivery Rate – FADR)
Este KPI es el guardián de tu rentabilidad. Mide el porcentaje de envíos que se completan con éxito a la primera, sin tener que reagendar ni hacer una segunda visita. Como ya vimos, cada intento fallido multiplica tus costos y se come tus márgenes de ganancia.
La fórmula es igual de directa:
(Número de entregas exitosas al primer intento / Número total de entregas) x 100
Un FADR bajo es uno de los dolores de cabeza más caros en la logística de última milla. No solo te duplica el gasto de transporte, sino que también quema recursos administrativos y, peor aún, frustra a tus clientes.
Si tu FADR está por debajo del 90%, es momento de ponerse a investigar las causas. Las más comunes suelen ser direcciones incorrectas, que el cliente no estaba en casa o una pésima comunicación previa. Mejorar este indicador tiene un impacto directo e inmediato en tu bolsillo.
Costo por entrega (Cost Per Delivery – CPD)
Llegamos al KPI financiero por excelencia. Este numerito te dice exactamente cuánto te cuesta, en promedio, llevar cada paquete hasta la puerta de tu cliente. Para sacarlo, tienes que sumar todos los costos asociados a la última milla en un periodo específico y dividirlos por el número total de entregas exitosas en ese mismo lapso.
Los costos que debes incluir son:
- Combustible y mantenimiento de los vehículos.
- Salarios de los repartidores y personal de soporte.
- Costos del software de ruteo o de gestión de entregas.
- Gastos de comunicación (SMS, llamadas, notificaciones).
- Costos asociados a la logística inversa por devoluciones o cambios.
Un CPD elevado puede ser una consecuencia directa de un FADR bajo o un OTD deficiente. Por ejemplo, si tus repartidores pasan mucho tiempo atorados en el tráfico (lo que afecta el OTD), el costo de su tiempo y del combustible por entrega sube. Si encima tienen que dar una segunda vuelta (FADR bajo), el CPD se te va a las nubes.
Monitorear estos tres KPIs en conjunto te da una visión completa y, sobre todo, accionable de tu logística de última milla. No solo te ayudan a cazar problemas, sino que te dan los datos que necesitas para negociar mejores acuerdos con tus paqueterías y justificar esas inversiones en tecnología que llevarán toda tu operación al siguiente nivel.
Integra y simplifica tu operación logística con un socio estratégico
Gestionar la logística de última milla mientras intentas hacer crecer tu negocio se puede sentir como estar haciendo malabares con demasiadas pelotas al mismo tiempo. Entre negociar con múltiples paqueterías, administrar un almacén y descifrar los complejos procesos de importación o exportación, la operación diaria puede volverse abrumadora. Te quita el foco de lo que realmente importa: vender más y mejor.
La solución no es contratar más gente para cada tarea, sino centralizar. Un socio logístico estratégico funciona como una extensión de tu equipo, unificando toda tu operación bajo una sola plataforma inteligente. Esto te libera de la complejidad y te da el control que necesitas para escalar sin fricciones.
Unifica tus envíos nacionales e internacionales
Imagina tener acceso a las mejores tarifas y servicios de un montón de paqueterías, todo en un solo lugar. Una plataforma como Enviando te permite comparar opciones en tiempo real para cada envío, sin importar si va a la colonia de al lado o al otro lado del mundo.
En lugar de tener contratos separados y gestionar recogidas con diferentes proveedores, puedes elegir la opción más conveniente basándote en el costo, la velocidad o la cobertura. Esto no solo te garantiza un ahorro significativo, sino que simplifica radicalmente tu proceso. Para profundizar en este tema, puedes echarle un ojo a nuestra guía sobre cómo seleccionar la mejor paquetería para tu negocio y tomar decisiones más informadas.
Unificar tu logística no es solo una cuestión de conveniencia, es una estrategia de crecimiento. Te permite ofrecer a tus clientes las mejores opciones de envío sin tener que convertirte en un experto en la operación de cada transportista.
Más allá del envío: servicios que impulsan tu escala
Un verdadero socio estratégico entiende que tus necesidades van más allá de simplemente mover paquetes. Conforme tu empresa crece, surgen nuevos retos que requieren soluciones especializadas. Aquí es donde los servicios complementarios marcan toda la diferencia.
- Almacenaje y fulfillment: Delega el almacenamiento de tu inventario, el empaque de pedidos y la gestión de envíos. Esto te permite tener tus productos más cerca de tus clientes, habilitando entregas más rápidas sin la inversión de operar tu propia bodega.
- Asesoría en importación y exportación: ¿Quieres traer productos del extranjero o vender en otros mercados? Contar con expertos que te guíen en los trámites aduanales y la logística internacional te ahorra tiempo, dinero y muchísimos dolores de cabeza.
- Gestión de carga (LTL y FTL): Cuando tu volumen crece y necesitas mover pallets o camiones completos, tu socio logístico puede gestionar envíos de carga consolidada (LTL) o de camión completo (FTL), optimizando costos para operaciones de mayor escala.
Al integrar todos estos servicios, tu empresa gana la agilidad necesaria para responder a las demandas del mercado. Te liberas de la carga operativa para concentrarte en la estrategia, el marketing y la expansión de tu negocio, con la confianza de que tu logística está en manos expertas.
Resolviendo las dudas más comunes sobre la última milla
Para cerrar esta guía, vamos a aterrizar todo lo que hemos platicado. He recopilado las preguntas que más escucho de dueños de e-commerce y gerentes de logística, esas dudas que surgen justo cuando estás por optimizar tus envíos. La idea es darte respuestas directas y claras que te sirvan en el día a día.
¿Cuánto cuesta realmente la última milla en México?
No existe un número mágico, porque el costo depende de un montón de cosas: la distancia que recorre el paquete, qué tipo de producto es y si la entrega es en una zona céntrica o de difícil acceso.
Sin embargo, para que te des una idea, los expertos del sector calculan que este último tramo se come entre el 41% y el 53% del costo total de un envío. Sí, más de la mitad. Por eso, cualquier mejora que hagas en esta fase pega directamente en la rentabilidad de tu negocio.
¿Puedo ofrecer envíos el mismo día si no tengo mi propia flotilla?
¡Claro que sí! De hecho, para una mediana o grande empresa, no tener flotilla propia es a menudo la decisión más rentable. La clave está en la tercerización estratégica. Tienes dos caminos principales para lograrlo:
- Apóyate en un socio logístico: Plataformas como Enviando son un agregador de paqueterías. Te conectan con un múltiples transportistas que ya tienen servicios de entrega exprés o same-day en las ciudades más importantes.
- Usa servicios de fulfillment: Imagina tener tu inventario en bodegas estratégicas dentro de las ciudades clave, manejadas por un experto. En cuanto cae una venta, el producto se despacha de inmediato desde el punto más cercano al cliente. Esto acorta los tiempos de entrega de manera brutal.
¿Qué tecnología es la más urgente para empezar a optimizar?
Si solo pudieras elegir una herramienta para arrancar, sin duda alguna sería un software de optimización de rutas si manejas flota propia, o una plataforma de gestión de envíos (multi-paquetería) si tercerizas. Esta última te permite centralizar, comparar y automatizar la selección del mejor transportista para cada envío.
Una vez que tengas eso resuelto, el siguiente paso lógico es un sistema que le mande notificaciones automáticas a tu cliente. Esto mejora su experiencia y, de paso, te ahorra el dolor de cabeza de las entregas fallidas.
La tecnología no tiene por qué ser un monstruo complicado. Empieza con la herramienta que te solucione el problema más grande y que más dinero te esté costando. Casi siempre, tener visibilidad de la ruta y mantener al cliente informado es el mejor lugar para comenzar.
¿Cómo le hago para reducir mis entregas fallidas?
Las entregas fallidas son un hoyo negro de dinero y tiempo. Controlarlas es clave. Aquí te van tres acciones muy concretas que puedes poner en práctica desde hoy:
- Valida las direcciones al momento: Usa herramientas que, mientras el cliente compra, revisen si la dirección que puso es correcta y está completa. Te sorprendería cuántos errores se evitan con esto.
- Comunícate, comunícate, comunícate: Manda un SMS o un WhatsApp automático avisando: "¡Tu paquete ya va en camino!". Incluye una ventana de entrega estimada para que el cliente esté atento.
- Ofrece puntos de recolección: Dale al cliente la opción de recoger su paquete en un casillero inteligente o en una tienda de conveniencia. Así te quitas de encima el clásico "no había nadie en casa".
En Enviando, unimos toda tu operación logística en un solo lugar. Desde nuestra plataforma puedes comparar paqueterías, manejar tus envíos nacionales e internacionales y hasta acceder a servicios de almacenaje e importación. Simplifica tu última milla y dedícate a lo que mejor sabes hacer: crecer tu negocio. Descubre cómo podemos ayudarte en https://enviando.com.mx.



