La guía de materiales para empaques para el e-commerce en México

Saber elegir los materiales para empaques es mucho más que simplemente meter un producto en una caja. Es, de hecho, el punto de partida para una logística exitosa y una experiencia de cliente que deje huella. Para las medianas y grandes empresas de e-commerce en México, esta decisión impacta directamente en la rentabilidad, la eficiencia operativa y, por supuesto, a la reputación de la marca, ya sea para envíos nacionales o para complejas operaciones de importación.

Por qué tu elección de empaque define el éxito logístico

Piénsalo así: el empaque es el embajador silencioso de tu marca. Es el primer contacto físico que tiene un cliente con tu producto después de dar clic en "comprar". Una caja aplastada o un artículo dañado pueden tirar por la borda toda la percepción de calidad, aunque el producto en sí esté perfecto. Para quienes estamos en logística o al frente de un negocio, el embalaje no es un gasto, es una herramienta estratégica para optimizar envíos nacionales, internacionales y operaciones de almacenaje.

Una elección inteligente se traduce, casi de inmediato, en beneficios que puedes medir:

  • Menos daños en el camino: Esto disminuye la tasa de devoluciones y todos los costos que vienen con productos rotos, ya sea en envíos nacionales o internacionales.
  • Costos de envío optimizados: Un empaque ligero y del tamaño justo evita los famosos cargos por peso volumétrico, un factor que puede comerse la rentabilidad de cada envío.
  • Mejor percepción de marca: Un unboxing limpio, donde todo llega seguro y con aspecto profesional, refuerza la confianza y fomenta que el cliente vuelva a comprar.
  • Eficiencia pura en el almacén: Usar empaques estandarizados y fáciles de manejar acelera el picking, el packing y el despacho. En pocas palabras, mejora la productividad de tu equipo de almacenaje y logística.

Mano sacando un paquete envuelto en papel marrón de una caja de cartón con plástico de burbujas.

El empaque como una inversión, no como un gasto

Deja de ver los materiales de empaque como un costo operativo y empieza a verlos como una inversión. Hazte estas preguntas: ¿estás pagando de más por peso dimensional en tus envíos? ¿Tus productos llegan intactos después de un largo viaje de importación o un envío local que pasa por varias paqueterías? Las respuestas a estas preguntas definen qué tan sana está tu operación logística.

Un empaque inadecuado genera costos ocultos que se comen tus ganancias, desde tener que reponer mercancía hasta la pérdida de clientes que no volverán. Por el contrario, un sistema de embalaje bien pensado protege tu producto y fortalece toda tu cadena de suministro.

El objetivo es claro: transformar un costo operativo en una ventaja competitiva tangible. El empaque correcto garantiza que tu producto, tu marca y tu promesa de calidad lleguen intactos a las manos del cliente.

Esta guía está pensada para empresas en México que buscan escalar sus operaciones. Aquí vamos a desglosar cómo dominar el arte del embalaje para optimizar la logística de envíos nacionales, internacionales y las operaciones de almacenaje, asegurando que cada paquete sea un testimonio de tu compromiso con la excelencia.

Un universo de materiales de empaque para cada necesidad

Explorar el mundo del empaque puede sentirse como entrar a un taller especializado por primera vez. Hay tantas herramientas y materiales que es fácil sentirse abrumado. Pero la realidad es que cada uno tiene un propósito muy claro. Entender qué hace cada material es el primer paso para construir una estrategia de empaque que proteja tus productos y, al mismo tiempo, cuide tu presupuesto en operaciones de envío y almacenaje.

Para quienes movemos productos en el e-commerce y la logística de México, el cartón corrugado y el papel kraft son nuestros caballos de batalla. Forman la estructura de casi cualquier envío, una base sólida y versátil que es económica y, afortunadamente, reciclable. Piénsalo así: son los cimientos y las paredes de una casa. Son esenciales, pero no garantizan por sí solos la seguridad total de lo que hay dentro.

Los materiales primarios para la estructura exterior

La primera línea de defensa de tu producto es, sin duda, la caja. Aquí es donde se toman las decisiones más importantes, y una buena elección puede evitar dolores de cabeza desde el inicio, especialmente en envíos internacionales o de importación.

  • Cartón corrugado: Es el rey indiscutible de los envíos. Su secreto está en el diseño de "flautas" (esas ondulaciones internas), que crean una estructura sorprendentemente resistente a golpes y a la compresión. Ojo, no todas las cajas son iguales. La resistencia depende del número de paredes (sencilla o doble) y del tipo de flauta, un detalle clave si envías productos pesados o con destino internacional.
  • Cajas de cartón rígido (cartoncillo): Son más delgadas y menos robustas que el corrugado. Funcionan de maravilla como empaque secundario para productos que ya tienen su propio envase, como cosméticos o pequeños aparatos electrónicos. Su gran ventaja es la presentación; se ven elegantes y permiten impresiones de alta calidad que mejoran la experiencia del cliente.

El cartón pone la base, pero la verdadera protección contra los maltratos del camino —vibraciones, caídas y aplastamientos— está en los materiales que pones adentro.

El sistema de amortiguación: materiales de protección y relleno

Si la caja es el esqueleto del empaque, los materiales de relleno son su sistema de amortiguación. Su trabajo es absorber los golpes y, crucialmente, evitar que el producto baile dentro de la caja, una de las principales causas de daños en la logística.

Un producto que se desplaza dentro de su caja es un producto en riesgo. El objetivo del relleno no es solo "ocupar espacio", sino inmovilizar el contenido y absorber la energía de los impactos externos.

Aquí es donde entran en juego una variedad de materiales para empaques diseñados para proteger:

  • Plástico de burbujas (Poliburbuja): Un clásico que nunca falla. Es ideal para envolver artículos frágiles de forma individual, ofreciendo una excelente protección contra golpes directos. Su única desventaja real es el espacio que ocupa en tu almacén.
  • Espumas de polietileno o poliestireno: Para productos muy delicados o pesados, como componentes electrónicos o piezas de maquinaria, estas espumas son la mejor opción. Vienen en láminas, bloques a medida o los famosos "cacahuates" de relleno.
  • Rellenos de aire (Air Pillows): Una solución moderna y súper eficiente. Se almacenan en rollos compactos y se inflan solo cuando los necesitas, liberando un espacio valiosísimo en tu almacén. Además, son extremadamente ligeros, lo que ayuda a mantener los costos de envío a raya.
  • Papel kraft o de estraza: Una opción tan versátil como sostenible. Lo puedes arrugar para rellenar huecos, usarlo para envolver y proteger contra rayones, o incluso como un toque estético que eleva la experiencia del unboxing.

El sellado: la última barrera de seguridad

Ningún empaque está realmente listo sin un buen sellado. La cinta adhesiva y las etiquetas son lo que mantiene todo en su lugar y asegura que el paquete llegue a la dirección correcta sin haber sido abierto en el camino.

  • Cintas de embalaje: Desde la típica cinta de polipropileno hasta versiones reforzadas con fibra de vidrio para cajas muy pesadas, elegir la correcta garantiza que las solapas no se abran a mitad del viaje.
  • Etiquetas de envío y manejo: Son el cerebro de la logística. Una etiqueta clara con la dirección, código de barras legible e información de aduanas es vital para envíos internacionales e importaciones. No olvides las etiquetas de manejo ("Frágil", "Este lado hacia arriba"), que le dicen a los operadores cómo tratar tu paquete con el cuidado que merece.

Comprender la función de cada uno de estos materiales para empaques te da el poder de crear un sistema de protección a la medida. No se trata de usarlo todo en cada envío, sino de mezclar y combinar de forma inteligente para proteger tu producto de manera eficiente y rentable. Al final del día, cada envío bien protegido es un cliente que confía más en ti.

El dominio del papel y cartón en la logística mexicana

Pilas de tres cajas de cartón marrón y pequeños trozos de cartón corrugado, destacando materiales de empaque.

En el vibrante escenario del comercio electrónico en México, el papel y el cartón no son simples materiales; son la columna vertebral de toda la operación logística. Su popularidad no es ninguna casualidad, es una respuesta directa a las necesidades de un mercado que exige velocidad, costos controlados y, cada vez más, un ojo puesto en la sostenibilidad.

El boom del e-commerce ha disparado la demanda de soluciones de empaque que sean ligeras pero aguantadoras. Y es que cada gramo cuenta a la hora de calcular las tarifas de envío, ya sea en una ruta local o en una operación de importación más compleja. Aquí es donde el cartón corrugado se roba el show.

Este crecimiento es tan notable que el mercado de materiales para empaques de papel en México ya vale USD 6,579 millones, con proyecciones de superar los USD 8,100 millones para 2033. El e-commerce y las regulaciones contra los plásticos de un solo uso han sido el motor de este impulso, llevando al sector a crecer su PIB un 5.06% trimestral y a producir cerca de 4 millones de toneladas anuales. Si te interesa, puedes conocer más sobre el crecimiento de este sector en México y sus proyecciones.

La ingeniería detrás de una simple caja de cartón

Creer que una caja es solo una caja es uno de esos errores comunes que en logística salen caros. En realidad, el cartón corrugado es una pequeña pieza de ingeniería diseñada para resistir. El secreto está en su "flauta", esa capa de papel ondulada que va entre dos láminas planas (conocidas como liners). Esta estructura no solo amortigua los golpes, sino que distribuye el peso de manera uniforme.

Para cualquier operación que maneje almacenamiento y envíos consolidados (LTL), entender los tipos de flauta es clave:

  • Flauta tipo B: Sus ondulaciones son más pequeñas y están más juntas. Esto le da una excelente resistencia a las perforaciones y una superficie más lisa, ideal si quieres imprimir el logo de tu marca. Es perfecta para productos que no necesitan apilarse hasta el techo.
  • Flauta tipo C: Es la más común en México, la que ves por todos lados. Sus ondas son más grandes, lo que le da una resistencia superior a la compresión. Es la ideal para apilar cajas en tarimas o en el almacén sin que la de abajo se aplaste.
  • Doble corrugado (BC): Como su nombre lo indica, combina una capa de flauta B con una de C. Este es el estándar de oro para envíos pesados, productos de exportación o cualquier situación en la que la mercancía va a pasar por muchas manos.

Elegir bien la flauta tiene un impacto directo en que tu producto llegue intacto y en cómo aprovechas cada centímetro cúbico en el camión o la bodega.

Papel kraft: mucho más que un simple relleno

El papel kraft es otro de esos héroes silenciosos del embalaje. A menudo se le ve como un simple material para rellenar los huecos en la caja, pero su función va mucho más allá. Para empezar, es una barrera súper eficaz contra rayones y roces, protegiendo las superficies de productos delicados.

El papel kraft no solo rellena, sino que inmoviliza y presenta. Su uso transmite una percepción de cuidado y un compromiso con materiales sostenibles que conecta muy bien con los consumidores de hoy.

Además, su versatilidad es increíble. Lo puedes usar para envolver cada artículo por separado, para crear "nidos" protectores o simplemente como un toque estético que mejora la experiencia del unboxing. Su bajo costo y el hecho de que es 100% reciclable lo hacen perfecto para las estrategias de negocio que buscan un equilibrio entre la eficiencia y la sostenibilidad.

Para las empresas medianas y grandes, dominar el uso de estos materiales para empaques a base de papel no es solo una buena práctica, es una decisión de negocio inteligente. Te permite reducir costos, minimizar daños, cumplir con normativas ambientales y, al final del día, entregar una experiencia al cliente que empieza desde el momento en que recibe el paquete.

Del plástico genérico al embalaje inteligente: una nueva era

El plástico, dentro del universo de los materiales para empaques, ha dejado atrás su mala fama para transformarse en un verdadero aliado de la eficiencia y la innovación. Para las empresas que navegan la complejidad logística de hoy —ya sea importando, exportando o manejando una red de distribución nacional—, los plásticos modernos son sinónimo de soluciones de alto rendimiento, económicas y, sí, también responsables.

La conversación ha cambiado. Ya no se trata de satanizar el plástico, sino de usarlo con inteligencia. El objetivo es muy claro: proteger mejor los productos, pero utilizando menos material. Este enfoque no solo reduce los costos de envío, sino que también disminuye el desperdicio y libera espacio valioso en almacenes y camiones.

Menos es más: protección optimizada

La verdadera magia del embalaje plástico moderno está en su capacidad de ofrecer máxima seguridad con el mínimo de recursos. En lugar de llenar cajas con materiales de relleno voluminosos, las soluciones de hoy se centran en la eficiencia estructural.

  • Películas estirables (Stretch Film): Las versiones de alto rendimiento permiten asegurar tarimas enteras con una película mucho más delgada pero increíblemente resistente. Esto no solo reduce la cantidad de plástico por envío, sino que garantiza que la carga permanezca estable en trayectos largos o con mucha manipulación, ideal para importaciones y almacenaje.
  • Rellenos de aire (Air Pillows): Estos sistemas son la definición de eficiencia. Se almacenan en rollos compactos que ocupan muy poco espacio y se inflan justo al momento de empacar. Como son 99% aire, su peso es prácticamente nulo, lo que impacta directamente en el costo del flete y cumple con las exigencias de la logística moderna.
  • Bolsas de envío especializadas: No son simples bolsas de plástico. Hablamos de materiales como el polietileno de baja densidad, que ofrece una resistencia brutal al desgarro y la humedad. Son perfectas para proteger ropa o productos no frágiles sin necesidad de una caja de cartón. Si esto te suena interesante, puedes aprender más sobre cómo las bolsas para envíos pueden optimizar tu operación logística.

Un ejemplo de liderazgo en economía circular

México ha demostrado que es posible integrar el plástico en una economía circular sólida y funcional, poniendo el ejemplo en todo el continente. Y no se trata solo de buenas intenciones; es una realidad respaldada por cifras contundentes que benefician directamente a las empresas.

Elegir proveedores con certificaciones de contenido reciclado no es solo una movida de imagen. Es una decisión estratégica que responde a normativas internacionales, fortalece tu cadena de suministro y, a la larga, reduce costos operativos.

El sector de envases plásticos en México logró recuperar el 34% de todos los envases que se produjeron, superando la meta del 30%. Además, la tasa de recuperación de PET alcanzó un impresionante 41%, lo que elevó la tasa nacional de reciclaje al 64%, la más alta de toda América. Este esfuerzo conjunto ha quitado del mercado 35,000 toneladas de plásticos innecesarios, demostrando un compromiso real de la industria con la sostenibilidad. Puedes descubrir más sobre el reciclaje en México y su impacto en la industria.

Para cualquier empresa mediana o grande que maneje un volumen considerable de envíos, esta tendencia es una oportunidad de oro. Usar plásticos con alto contenido reciclado no solo alinea a tu compañía con lo que espera el consumidor moderno, sino que puede ser un requisito para entrar a ciertos mercados internacionales y un factor clave para optimizar tu estructura de costos a largo plazo.

Cómo elegir el material de empaque perfecto para tu producto

Elegir los materiales para empaques correctos no es cuestión de adivinar, sino de aplicar una fórmula estratégica. Para cualquier e-commerce o negocio con necesidades logísticas, esta decisión es un balance cuidadoso de cuatro variables clave. No se trata solo de encontrar una caja que sirva, sino de diseñar una solución que optimice la protección, los costos y la imagen de tu marca en cada envío.

Piénsalo como la hoja de ruta que los expertos en logística usan para tomar decisiones informadas y precisas. Al dominar estos cuatro pilares, pasarás de simplemente empacar productos a construir un sistema de embalaje que te dé una verdadera ventaja competitiva.

1. La naturaleza de tu producto

El primer factor es el más obvio, pero a menudo se subestima: las características físicas de lo que envías. Un error aquí puede traducirse en daños, devoluciones y, lo peor de todo, clientes insatisfechos.

Hazte estas preguntas clave:

  • ¿Es frágil? Productos de vidrio, cerámica o electrónicos exigen una amortiguación superior. Piensa en espuma de polietileno o plástico de burbujas dentro de una caja de cartón corrugado bien resistente.
  • ¿Es pesado o denso? Un artículo pesado necesita una caja de doble corrugado (flauta BC) para aguantar la compresión y evitar que el fondo se rinda. En estos casos, la cinta de embalaje reforzada con fibra de vidrio no es un lujo, es indispensable.
  • ¿Tiene una forma irregular? Para objetos que no caben en una caja estándar, como piezas de bicicleta o equipo deportivo, el relleno maleable es tu mejor aliado. El papel kraft o los cojines de aire son cruciales para inmovilizar el producto y llenar los vacíos. Existen soluciones específicas, como las cajas diseñadas para bicicletas, que ya resuelven este desafío de fábrica.
  • ¿Es sensible a la humedad o la temperatura? Alimentos o productos farmacéuticos pueden necesitar barreras contra la humedad o empaques isotérmicos, lo que añade otra capa de complejidad al proceso de envío y almacenaje.

2. La ruta logística y el canal de envío

El viaje que recorrerá tu paquete es tan importante como el producto mismo. Un envío local manejado por una sola paquetería no se enfrenta a los mismos riesgos que una exportación que cruzará fronteras y pasará por las manos de múltiples operadores.

La resistencia del empaque debe ser proporcional a la dureza del viaje. Un embalaje diseñado para un trayecto corto simplemente fallará en una ruta larga de importación o exportación.

Considera el canal por el que viaja:

  • Paquetería estándar: Aquí los paquetes son manipulados individualmente y están expuestos a caídas, golpes y vibraciones. Se necesita una buena protección interna para absorber esos impactos.
  • Carga consolidada (LTL/FTL): En este escenario, el riesgo principal es la compresión por apilamiento. La resistencia estructural de la caja es la prioridad número uno para un almacenaje y transporte seguro.
  • Envíos internacionales: El paquete sufrirá múltiples manipulaciones, cambios de clima y pasará por aduanas. Se requiere un embalaje de máxima durabilidad y un etiquetado impecable para evitar problemas.

3. La experiencia del cliente y la percepción de marca

El empaque es el primer punto de contacto físico con tu cliente. ¿Qué quieres que sienta al abrir la caja? Esta decisión influye directamente en su lealtad y en cómo percibe la calidad de tu marca.

  • Enfoque en la eficiencia: Si tu prioridad es la velocidad y el bajo costo, un empaque minimalista, funcional y fácil de abrir es la mejor opción. Piensa en bolsas de polietileno para ropa o cajas simples para productos que no son frágiles.
  • Experiencia de unboxing memorable: Las marcas premium lo saben bien. Usan papel de seda, rellenos de colores y cajas personalizadas para crear un momento especial. Esto no solo refuerza el valor del producto, sino que también anima a los clientes a compartir su experiencia en redes sociales.

4. El equilibrio entre costo y sostenibilidad

Al final del día, todo se reduce a un análisis de costo-beneficio. El empaque más caro no siempre es el mejor, y la opción más barata puede costarte una fortuna en productos dañados y mala reputación.

En México, el panorama del embalaje industrial muestra un claro liderazgo de los plásticos, con una producción de $68,000 millones de pesos, seguidos por el cartón con $22,500 millones. Sin embargo, la sostenibilidad está ganando terreno y ya es una prioridad clave, con la economía circular como objetivo principal para el 40% de la industria plástica. Este balance entre materiales tradicionales y opciones sostenibles es vital, especialmente con tendencias como el nearshoring que exigen cadenas de suministro cada vez más optimizadas.

Este diagrama de flujo simplifica una de las decisiones iniciales más importantes: ¿realmente necesito usar plástico o puedo optimizar con alternativas como el cartón para reducir el uso de material?

Diagrama de flujo sobre el uso de materiales de embalaje, preguntando si se necesita plástico, optando por cartón para reducir el material.

Como puedes ver, la visualización destaca que incluso cuando se elige el plástico, la meta debe ser la eficiencia y la reducción del material. Esa es la estrategia clave para optimizar costos y ser más sostenible.

Al evaluar estos cuatro factores en conjunto, tu empresa puede desarrollar una estrategia de empaque que no solo proteja el producto, sino que también fortalezca tu operación logística, mejore la satisfacción del cliente y optimice tu presupuesto.

El empaque inteligente: el motor oculto de tu logística

A lo largo de esta guía hemos desempacado juntos el universo de los materiales para empaques, desde la robusta ingeniería del cartón corrugado hasta la ligereza de los plásticos más innovadores. Si algo queda claro, es que el embalaje no es el último paso de la producción, sino el primero de una operación logística exitosa y lista para crecer.

Pensar que el empaque es un detalle menor es como construir una casa increíble sobre cimientos de arena. Una elección inteligente de materiales es, en realidad, una inversión directa en la salud de tu negocio, con un impacto que se siente en toda tu cadena de suministro.

La conexión directa entre tu empaque y tu bolsillo

Dedicarle tiempo a elegir los materiales correctos, ajustar las dimensiones de las cajas y asegurar la protección del producto no es un gasto, es una estrategia que se traduce en beneficios tangibles. Cada decisión que tomas aquí se refleja directamente en tus finanzas.

  • Costos de envío más bajos: Un paquete bien dimensionado y ligero es tu mejor arma contra el peso volumétrico, esa métrica que suele inflar los costos de envío tanto nacionales como internacionales.
  • Clientes más felices: Un producto que llega intacto y bien presentado no solo evita devoluciones costosas, sino que construye confianza y anima a los clientes a volver a comprar.
  • Una operación más sostenible: Usar materiales reciclables o biodegradables y reducir el exceso de relleno no solo pule la imagen de tu marca, sino que te alinea con lo que los consumidores y las regulaciones exigen cada vez más.

Un empaque inteligente es la base para escalar tus operaciones. Es lo que te permite conquistar el mercado nacional o dar el salto internacional, con la certeza de que cada producto llegará a su destino tal como salió de tu almacén.

El empaque es tu primera línea de defensa contra los golpes y caídas del transporte, y es el último punto de contacto que define la experiencia de tu cliente.

Si estás buscando afinar cada detalle de tus envíos, no te pierdas nuestra guía sobre los datos necesarios para enviar paquetería sin errores ni demoras. Asegurar que la información sea correcta desde el principio es el complemento perfecto para un empaque bien diseñado.

Preguntas frecuentes sobre materiales de empaque

Al llegar al final de esta guía sobre materiales para empaques, es normal que te queden algunas dudas sobre cómo aterrizar todo esto en el día a día de tu operación. Por eso, vamos a responder de forma directa a las preguntas que más nos hacen los gerentes de logística y dueños de e-commerce en México.

¿Cuál es el material de empaque más económico para envíos nacionales?

Si buscas la opción más rentable para productos que no son especialmente frágiles, la combinación ganadora suele ser la de cajas de cartón corrugado de pared sencilla con relleno de papel kraft. Son materiales ligeros, lo que ayuda a mantener bajas las tarifas de envío, y además son fáciles de reciclar.

Ahora, el verdadero secreto para exprimir cada peso está en el right-sizing o dimensionamiento correcto. Usar una caja que se ajuste lo mejor posible a tu producto no solo reduce la cantidad de relleno que necesitas, sino que te ayuda a evitar los temidos y costosos cargos por peso dimensional.

Una plataforma de gestión de envíos se convierte aquí en tu mejor aliada. Te permite jugar con diferentes tamaños de empaque y simular los costos antes de siquiera comprar los materiales. Así validas qué combinación es la que de verdad te va a ahorrar más dinero en tu operación específica.

¿Cómo puedo hacer mi embalaje más sostenible sin que se disparen los costos?

Mucha gente cree que ser sostenible es caro, pero la verdad es que la sostenibilidad y la rentabilidad pueden ir de la mano. De nuevo, la estrategia más efectiva y económica es el dimensionamiento correcto de las cajas. Al usar empaques a la medida, reduces de golpe el material que consumes y el peso del paquete.

Aquí tienes otras acciones muy prácticas:

  • Busca materiales con certificación: Fíjate que el papel y cartón tengan el sello FSC (Forest Stewardship Council). Eso te garantiza que vienen de bosques gestionados de forma responsable.
  • Dile adiós a los rellenos de plástico: Cambia los "cacahuates" de poliestireno por alternativas biodegradables como los rellenos de almidón de maíz, o por sistemas de cojines de aire, que son 99% aire y no pesan casi nada.
  • Mira el costo completo: Un material ecológico puede costar unos centavos más al principio, pero el ahorro que logras en el transporte y la buena imagen que proyectas a tus clientes casi siempre compensan esa diferencia a largo plazo.

¿Qué debo considerar en el empaque para envíos internacionales o importaciones?

Cuando un paquete va a cruzar fronteras, la resistencia y el cumplimiento de las reglas son todo. Piensa que tu mercancía pasará por muchas manos, climas y condiciones que no puedes controlar.

La regla de oro es usar siempre cajas de cartón corrugado de doble pared (doble flauta). Su capacidad para aguantar la compresión es clave para sobrevivir el apilamiento y las manipulaciones bruscas en aduanas y centros de distribución. Además, asegúrate de que el etiquetado sea perfecto y cumpla con todas las normativas del país de destino para que no te retengan el paquete.

Por último, sella bien todas las uniones de la caja con una cinta de embalaje de alta resistencia. Si estás importando, exigir un empaque robusto desde el origen te asegura que la mercancía llegue en una sola pieza a tu almacén, lista para su distribución final en México.


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