Si tu negocio de e-commerce importa o exporta, seguro te has topado con un término que suena a laberinto burocrático: agente de aduana. ¿Qué hace exactamente? ¿Es solo un gestor de papeles? La respuesta corta es no. Para medianas y grandes empresas que buscan optimizar su logística, es un socio estratégico indispensable.
Qué es un agente de aduana y por qué es tu socio estratégico
En términos oficiales, un agente de aduana es una persona física autorizada por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) para despachar mercancías en nombre de empresas importadoras y exportadoras. Pero en la práctica, es el cerebro logístico y legal que se asegura de que tus productos crucen la frontera de forma rápida, legal y sin sorpresas costosas.
Piénsalo así: para una empresa de e-commerce que gestiona un volumen considerable de mercancía del extranjero, el comercio internacional es como navegar en aguas desconocidas. Hay reglas, impuestos y documentos que cambian constantemente. Un pequeño error y tu carga puede quedar varada en el puerto, generando multas, costos de almacenaje y, peor aún, clientes insatisfechos por retrasos en la entrega.

Aquí es donde el agente de aduana deja de ser un simple proveedor y se convierte en tu aliado. No solo gestiona trámites; es un arquitecto que diseña el flujo de tu cadena de suministro para que todo encaje a la perfección, protegiendo tus finanzas y tu reputación.
El traductor del comercio exterior
Imagina que el agente aduanal es un traductor experto. Él habla el "idioma" de la autoridad: fracciones arancelarias, regulaciones no arancelarias, pedimentos y tratados de libre comercio. Su trabajo es traducir todo ese lenguaje técnico en un plan de acción claro para tu negocio, ya sea para una importación de insumos o para el envío internacional de tus ventas.
Su intervención es clave para que cada movimiento sea preciso. Por ejemplo, si tu empresa importa electrónicos de China para abastecer su inventario, él sabrá exactamente cómo clasificar la mercancía para que pagues los impuestos justos y no termines con una multa inesperada por un código incorrecto.
El guardián de tu flujo de caja
Más allá de cumplir con la ley, un buen agente de aduana impacta directamente tu bolsillo. Un experto puede detectar oportunidades de ahorro que tú ni siquiera sabías que existían, como aplicar preferencias arancelarias de tratados comerciales para reducir o incluso eliminar impuestos de importación.
Para una empresa que realiza compras internacionales, un agente de aduana no es un costo, sino una inversión. La diferencia entre una operación fluida y una pesadilla logística a menudo reside en la calidad de este socio estratégico.
Este profesional se asegura de que tu mercancía no solo llegue, sino que lo haga de la forma más económica y ágil posible. Su conocimiento es tu mejor defensa contra los retrasos que pueden paralizar tu inventario y afectar tus promesas de entrega. En el mundo del e-commerce, donde la velocidad y la eficiencia logística lo son todo, esa optimización no tiene precio.
Además, el agente aduanal no trabaja solo. Es una pieza clave que se coordina con otros actores logísticos, como el freight forwarder. Si quieres entender cómo encajan todas las piezas, puedes aprender más sobre la función de un freight forwarder en nuestro artículo.
Las funciones clave que protegen tu operación logística
Un agente aduanal no es simplemente alguien que llena papeles. Piensa en él como un estratega táctico cuyas decisiones impactan directamente en tus costos, tiempos de entrega y, sobre todo, en la legalidad de toda tu operación. Cada una de sus tareas es un eslabón fundamental que asegura que tus productos crucen la frontera sin contratiempos.

Todo arranca con una de las responsabilidades más críticas y delicadas: la clasificación arancelaria. Y no, no se trata solo de ponerle un código a tu mercancía.
Clasificación arancelaria: la base de todo
Imagina que tu empresa importa un lote de drones para su tienda online. Para la aduana, no son simplemente "drones". Podrían ser juguetes, aparatos de filmación o incluso aeronaves no tripuladas. Cada categoría tiene un código numérico específico, la famosa fracción arancelaria, y cada uno de estos códigos determina un impuesto de importación diferente.
Aquí es donde un error puede costar carísimo. Si tu agente clasifica los drones en una categoría con un Impuesto General de Importación (IGI) del 5%, cuando en realidad correspondía una del 15%, prepárate para una posible auditoría, multas y la retención de tu mercancía hasta que cubras la diferencia. Por otro lado, un error a la inversa te haría pagar de más, comiéndose directamente tu margen de ganancia.
La precisión en este paso lo es todo. Si te interesa saber más, te recomendamos leer nuestro artículo sobre la importancia de una correcta clasificación de mercancías.
El trabajo del agente de aduana en la clasificación arancelaria es tu primera línea de defensa financiera. Una correcta asignación de códigos evita pagos excesivos y protege tu negocio de sanciones que pueden paralizar tu flujo de inventario.
Una vez que la mercancía está bien clasificada, lo que sigue es calcular todos los impuestos y contribuciones.
Cálculo y pago de impuestos
Con la fracción arancelaria ya definida, el agente aduanal se encarga de determinar con lupa el monto total a pagar. Y no, no es solo el IGI. Su trabajo es calcular un conjunto de contribuciones que deben liquidarse para que tus productos pisen suelo mexicano de forma legal.
Entre las principales obligaciones fiscales que gestiona están:
- Impuesto General de Importación (IGI): El arancel principal que depende de la clasificación del producto.
- Impuesto al Valor Agregado (IVA): Generalmente del 16%, aplicado sobre el valor de la mercancía más el IGI y otros gastos.
- Derecho de Trámite Aduanero (DTA): Una cuota fija por usar las instalaciones y servicios de la aduana.
- Cuotas Compensatorias: Aranceles especiales que se aplican a ciertos productos para proteger a la industria nacional de prácticas como el dumping.
El agente no solo hace los cálculos; también realiza el pago en tu representación, asegurando que todo se cumpla en tiempo y forma para evitar recargos.
Elaboración y gestión del pedimento aduanal
El pedimento aduanal es, sin exagerar, el documento más importante de cualquier operación de comercio exterior. Es el "pasaporte" de tu mercancía. En este documento electrónico se concentra toda la información clave de la importación o exportación.
Aquí es donde el agente aduanal consolida todos los datos:
- Información del importador y proveedor: Quién compra y quién vende.
- Detalles de la mercancía: Descripción, cantidad, valor, peso y origen.
- Clasificación arancelaria: El código que define tu producto.
- Régimen aduanero: Si es una importación definitiva, temporal, etc.
- Cálculo de impuestos: El desglose de todas las contribuciones a pagar.
Un pedimento impecable es la llave para un despacho aduanero rápido. Cualquier dato incorrecto o inconsistencia puede activar una revisión física de la mercancía (el temido "rojo"), provocando retrasos que nadie quiere.
En esta tabla te resumimos cómo cada una de estas funciones se traduce en beneficios directos para tu negocio.
Responsabilidades del agente aduanal y su impacto directo en tu e-commerce
| Función del agente aduanal | Descripción de la tarea | Beneficio directo para tu empresa |
|---|---|---|
| Clasificación arancelaria | Asigna el código numérico correcto a cada producto según las leyes aduaneras. | Evitas multas, sanciones y pagos de impuestos incorrectos, protegiendo tu rentabilidad. |
| Cálculo de impuestos | Determina y calcula el IGI, IVA, DTA y cuotas compensatorias a pagar. | Garantizas el cumplimiento fiscal y evitas recargos por pagos tardíos o incorrectos. |
| Elaboración del pedimento | Consolida toda la información de la operación en un solo documento oficial. | Agilizas el despacho aduanero y minimizas el riesgo de inspecciones físicas y retrasos. |
| Asesoría legal y normativa | Te guía sobre permisos, certificaciones (NOMs, COFEPRIS) y regulaciones. | Reduces el riesgo de que tu mercancía sea rechazada en la frontera por falta de un documento. |
Como puedes ver, cada tarea es un escudo que protege tus operaciones. Finalmente, el agente actúa como tu asesor estratégico. Por ejemplo, si importas cosméticos, te dirá que necesitas un permiso de COFEPRIS. Si traes equipo electrónico, te ayudará a cumplir con las Normas Oficiales Mexicanas (NOMs). Esta asesoría preventiva es oro puro para evitar que un envío sea devuelto por un trámite que ni siquiera sabías que existía.
El escenario actual de los agentes aduanales en México
El comercio exterior en México está en plena ebullición, y la figura del agente de aduana se encuentra justo en el centro de la acción. Si tienes una mediana o gran empresa que depende de la importación y exportación, entender el panorama actual es crucial para que tu operación logística no se detenga.
Fenómenos globales como el nearshoring están reconfigurando el tablero logístico del país. La relocalización de cadenas de suministro a México está disparando la demanda de servicios aduanales, sobre todo en las fronteras clave. Esto crea oportunidades, pero también presenta desafíos importantes para las empresas que buscan servicios de envío y almacenaje.
El impacto del nearshoring en la demanda
El boom industrial en los estados fronterizos está poniendo a prueba la capacidad de los agentes aduanales. La necesidad de profesionales calificados está en su punto más alto, pero la oferta no siempre crece al mismo ritmo. ¿El resultado? Posibles cuellos de botella y una calidad de servicio que puede variar si no eliges al socio correcto.
Los números no mienten. A principios de 2025, México tenía 11,500 agentes aduanales y fronterizos activos, lo que representa una caída del 13.5% comparado con los 13,300 de finales de 2024. Pero mientras algunas zonas ven estos vaivenes, estados como Tamaulipas han visto un crecimiento explosivo del 178% en su fuerza laboral aduanal entre 2021 y 2025. Un reflejo clarísimo del efecto nearshoring. Si quieres profundizar, puedes ver más estadísticas del sector en Data México.
La concentración geográfica y sus efectos
Los agentes aduanales no están repartidos por igual en todo el país. Históricamente, se han concentrado en las aduanas más grandes, lo que provoca una competencia feroz en ciertos puntos y una escasez de opciones en otros.
Los datos muestran una centralización muy marcada:
- Ciudad de México: Se lleva la delantera con 5,710 agentes.
- Sonora: Ocupa el segundo puesto con 1,110 profesionales.
- Estado de México: Cuenta con 752 agentes.
Esta concentración significa que, dependiendo de por dónde entren tus productos, te puedes topar con un mercado saturado o con muy pocas manos disponibles. Para una empresa de e-commerce, esta diferencia puede impactar directamente en los costos y en la agilidad del servicio de importación.
En un mercado tan dinámico y desigual, elegir un agente de aduana no es una decisión que se deba tomar a la ligera. Tu socio debe ser adaptable, capaz de navegar las turbulencias del sector y ofrecerte un servicio consistente, sin importar el puerto de entrada.
Moverse en este entorno complejo requiere más que un buen contacto; necesitas acceso a una red de profesionales de confianza. Es justo aquí donde una plataforma logística integral como Enviando entra al juego. En lugar de que te lances a buscar un agente por tu cuenta y te enfrentes a la incertidumbre, te conectamos con expertos listos para manejar las complejidades del momento actual.
Te damos acceso a una red de profesionales verificados, asegurando que tu operación reciba un servicio de primera, sin que te afecten las fluctuaciones de la demanda o la ubicación de tu mercancía. Así, tú puedes concentrarte en hacer crecer tu negocio, con la tranquilidad de que tu logística internacional está en las mejores manos.
Cómo saber cuándo necesitas contratar a un agente de aduanas
Para cualquier empresa mediana o grande que maneja productos internacionales, la pregunta no es si vas a necesitar un agente de aduanas, sino cuándo. Y es que no todas las importaciones o exportaciones son iguales; la ley mexicana es muy clara sobre los límites que definen si puedes gestionar un envío por tu cuenta o si es obligatorio que un profesional se haga cargo.
La respuesta corta y más segura es: casi siempre que operes a escala. La normativa aduanera es un laberinto y los riesgos de cometer un error, por pequeño que sea, son altos. Sin embargo, hay escenarios muy concretos en los que la figura del agente se vuelve ineludible. Entender estos momentos es clave para planificar tu logística, evitar que los costos se disparen y, lo más importante, asegurar que tu mercancía no se quede atorada en la frontera.
Los umbrales de valor que lo cambian todo
El valor de tu mercancía es el primer y más claro indicador para saber si necesitas un despacho formal. La ley marca dos cifras clave que funcionan como un interruptor: si las superas, la intervención de un agente de aduanas se vuelve obligatoria.
- Importaciones con valor superior a 50 dólares: Este es el umbral para envíos que llegan por mensajería. Si el valor de tu paquete excede esta cantidad, ya se deben pagar impuestos y el proceso se vuelve más formal. Usualmente, la propia paquetería lo gestiona a través de sus agentes internos, pero ya estás entrando en otro terreno.
- Importaciones con valor superior a 1,000 dólares: Este es el límite que no puedes perder de vista. Cualquier importación cuyo valor declarado rebase los 1,000 dólares estadounidenses exige, por ley, un despacho aduanal formal. Esto significa que es indispensable contratar a un agente de aduanas para que elabore el pedimento y represente a tu empresa ante la autoridad.
Por ejemplo, si tu e-commerce compra un lote de insumos en China por $1,200 dólares, ya no hay vuelta atrás: no puedes usar un procedimiento simplificado. Necesitas obligatoriamente que un agente aduanal gestione la entrada de esos productos al país.
Pero ojo, no te confíes solo en el valor. Hay ciertos productos que, por su naturaleza, necesitan un agente sin importar cuánto cuesten. A veces, la naturaleza del producto es más decisiva que su valor.
Este flujograma te ayuda a visualizar de forma muy sencilla si tu importación a México requiere un agente, dependiendo del destino.

Como puedes ver, factores como el destino (si es zona fronteriza o el interior del país) también influyen en la necesidad de llamar a un especialista.
Cuando el tipo de producto exige un experto
Más allá del dinero, hay mercancías que están bajo la lupa. Por su naturaleza, están sujetas a lo que se conoce como regulaciones y restricciones no arancelarias (RRNA). Estos productos siempre, pero siempre, necesitarán un agente de aduanas para su despacho, sin importar si su valor es de 10 o 10,000 dólares.
Aquí te van algunos ejemplos muy comunes:
- Textiles y calzado: Son industrias muy protegidas en México. Para importarlos, necesitas estar inscrito en un padrón de importadores sectorial y realizar un despacho formal para evitar la subvaluación.
- Productos químicos: Cualquier sustancia que pueda ser peligrosa o de uso restringido requiere permisos especiales y una supervisión experta. No hay margen de error.
- Alimentos y bebidas: Todo lo que vaya a consumo humano es vigilado por entidades como COFEPRIS y SAGARPA. Esto implica certificaciones sanitarias que solo un agente sabe cómo gestionar correctamente.
- Productos electrónicos: Muchos aparatos y dispositivos deben cumplir con las Normas Oficiales Mexicanas (NOMs) para garantizar que son seguros y de calidad.
Imagina este escenario real: quieres exportar joyería de plata a Europa y tu envío supera los 1,000 euros. Un agente es tu mejor aliado para navegar el complejo sistema del IVA y los aranceles europeos. Si lo ignoras, tu cliente podría recibir una factura de impuestos sorpresa, lo que sin duda dañaría la reputación de tu marca. Para entender mejor estos trámites, te recomendamos explorar el proceso de importación paso a paso en nuestra guía completa.
Saber cuándo contratar a un agente es el primer paso, pero encontrar al indicado es otro reto. Plataformas como Enviando te quitan ese dolor de cabeza. No solo te alertamos cuando tu operación requiere un profesional, sino que te conectamos directamente con una red de agentes verificados y listos para gestionar tus envíos. Así te aseguras de cumplir siempre con la ley, sin complicaciones ni sorpresas.
El impacto real de una gestión aduanal eficiente en tus finanzas
Ver a un agente de aduana como un simple costo es uno de los errores más comunes y caros que una empresa de e-commerce puede cometer. La realidad es que una gestión aduanal experta es una inversión estratégica que protege tu flujo de caja, optimiza tus costos y acelera tu cadena de suministro. Este impacto no es menor; es un factor que puede definir la rentabilidad de toda tu operación internacional.
El trabajo de estos profesionales es tan crucial que, en buena medida, sostiene parte de la economía del país. Un agente no solo se asegura de que tus productos cumplan con la ley, sino que su labor garantiza la correcta recaudación fiscal que México necesita. Cada pedimento que gestionan contribuye directamente a los ingresos nacionales, demostrando el rol sistémico que juegan en el comercio.
Para tu negocio, esto se traduce en beneficios medibles en tu estado de cuenta. Un experto en la materia no se limita a llenar formularios; busca activamente la forma de optimizar tus contribuciones y blindarte ante riesgos.
De la optimización fiscal a la agilidad operativa
La principal ventaja financiera viene de la mano de una correcta clasificación arancelaria. Un agente experimentado sabe cómo identificar la fracción más beneficiosa para tus productos, lo que puede significar una reducción importante en el Impuesto General de Importación (IGI). Esta acción, por sí sola, puede ahorrarte miles de pesos en un solo envío.
Además, su intervención es tu mejor seguro contra errores que cuestan caro. Una declaración incorrecta o un documento faltante puede desencadenar multas que, en algunos casos, alcanzan hasta el 30% del valor total de la mercancía. Un agente aduanal actúa como tu red de seguridad, minimizando estos riesgos y protegiendo tu margen de ganancia.
La eficiencia de un agente de aduana se mide en dos monedas: el dinero que te ahorra en impuestos y multas, y el tiempo que recuperas en el despacho de tus productos. Ambas son vitales para la salud de tu negocio.
El impacto no es solo financiero, sino también operativo. Una gestión proactiva puede reducir drásticamente los tiempos de despacho en aduanas clave. Un proceso que podría tardar 48 horas o más, lleno de incertidumbre, puede convertirse en un despacho predecible de 24 horas.
Esta agilidad es oro puro, especialmente para las medianas y grandes empresas de comercio electrónico que necesitan soluciones de envío, importación y almacenaje eficientes.
La velocidad como ventaja competitiva
Para un e-commerce, cada día que un producto pasa detenido en la aduana es un día de ventas perdidas y un golpe directo a la confianza del cliente. La eficiencia de un agente aduanal te permite cumplir con las promesas de entrega, mejorar la trazabilidad de tus envíos y, en última instancia, fortalecer la lealtad de tus compradores.
Las cifras de las aduanas mexicanas reflejan la importancia de estos puntos logísticos. Solo en 2023, se procesaron 4,177,648 operaciones de pedimentos con un valor total de 2,719 billones de pesos. De este volumen, los agentes aduanales gestionaron el 52.13% en puertos marítimos y el 31.56% en aduanas fronterizas. Aduanas como Guadalajara (464,259 pedimentos) y Monterrey (423,227 pedimentos) son centros neurálgicos donde la rapidez es esencial para mantener la cadena de suministro en movimiento. Si quieres clavarte en los datos, puedes consultar más detalles en el informe de la ANAM.
En pocas palabras, una gestión aduanal de primer nivel transforma un requisito legal en una ventaja competitiva. Te permite operar con certeza financiera y una eficiencia logística que tus clientes notarán y agradecerán.
Los errores más comunes al importar y cómo evitarlos
Entrar al comercio internacional es una aventura llena de oportunidades, pero también de trampas que pueden transformar una importación prometedora en una auténtica pesadilla logística. Para una empresa de e-commerce o una PYME, estos fallos no solo se traducen en gastos inesperados, sino en retrasos que pulverizan la confianza de tus clientes.
Vamos a analizar esas historias de terror que otros han vivido para que tú no tengas que repetirlas.

Cada error es una lección carísima. Entenderlos de antemano te permite blindar tu operación y asegurar que cada envío llegue a su destino sin contratiempos. A continuación, te presentamos los tropiezos más frecuentes que un agente de aduana profesional te ayuda a esquivar.
El error de la clasificación arancelaria incorrecta
Este es, por mucho, el error más común y peligroso. Ocurre cuando se le asigna una fracción arancelaria equivocada a tu producto, ya sea por desconocimiento o, peor aún, por intentar pagar menos impuestos. Las consecuencias pueden ser devastadoras.
Imagina este caso real: una empresa importó un contenedor de tablets, pero para ahorrarse aranceles, las declaró como "juguetes electrónicos". Durante una inspección, la aduana detectó la inconsistencia. El resultado fue un desastre total: el contenedor quedó retenido por meses, enfrentaron una multa que casi los deja fuera del mercado y su reputación como importador quedó por los suelos.
La tentación de subvaluar la mercancía
Subvaluar es declarar un valor comercial inferior al real para bajar la base sobre la que se calculan los impuestos. Es una práctica ilegal y, gracias a la tecnología, cada vez más fácil de detectar para las autoridades.
Con la fiscalización en aumento, la autoridad aduanera cuenta con herramientas para identificar precios que no cuadran con los del mercado. Si te cachan, no solo te obligarán a pagar los impuestos correctos con recargos, sino que podrías enfrentar un Procedimiento Administrativo en Materia Aduanera (PAMA), que implica el embargo de toda tu mercancía. No vale la pena el riesgo.
Ignorar la documentación y las regulaciones
No tener listos todos los permisos, certificados o Normas Oficiales Mexicanas (NOMs) antes de que la mercancía llegue a la frontera es un error garrafal. Cada producto tiene sus propias reglas: los cosméticos necesitan permisos de COFEPRIS, los textiles requieren inscripción a padrones sectoriales y los electrónicos deben cumplir con NOMs de seguridad.
Pensar "primero importo y ya luego veo los permisos" es la receta perfecta para el fracaso. La mercancía quedará atorada en la aduana hasta que presentes la documentación correcta, acumulando costos de almacenaje y generando retrasos insostenibles para tu negocio.
Cómo una plataforma logística integral te protege
Estos errores son caros, frustrantes y, lo mejor de todo, totalmente prevenibles. La clave es no navegar estas aguas turbulentas por tu cuenta. Es justo aquí donde una plataforma como Enviando se convierte en tu red de seguridad, actuando como un copiloto experto en tu travesía de comercio exterior.
- Asesoría guiada y experta: Te conectamos con un agente de aduana verificado que analiza tus productos desde el minuto uno. Así garantizamos una clasificación arancelaria precisa y el cumplimiento de todas las regulaciones aplicables.
- Gestión documental centralizada: Olvídate de los papeles perdidos o los correos interminables. Nuestra plataforma te permite gestionar toda tu documentación en un solo lugar, asegurando que nada se te pase por alto.
- Visibilidad y prevención: Al tener acceso a expertos, te anticipas a los problemas. Te ayudamos a identificar todos los requisitos antes de que tu mercancía siquiera salga de su origen, evitando que tu inversión quede varada en la aduana.
La Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) está intensificando su fiscalización, lo que significa que el margen de error es prácticamente cero. Los fallos ahora se detectan con mayor facilidad y las multas pueden ascender hasta un 30% del valor de la mercancía. Puedes leer más sobre las estrategias de recaudación en El Economista.
Con Enviando, haces crecer tu negocio con la tranquilidad de que tu operación aduanal está en manos de profesionales. Así, tú puedes enfocarte en lo que mejor sabes hacer: vender.
Preguntas frecuentes sobre agentes de aduana
Para cerrar, vamos a resolver esas dudas que siempre surgen al momento de trabajar con un agente de aduana en México. Aquí te damos respuestas directas y claras que te ayudarán a amarrar los puntos clave y a tomar las mejores decisiones para la logística de tu e-commerce.
¿Cuál es la diferencia entre un agente aduanal y una agencia aduanal?
Es una duda muy común. Piénsalo así: un agente aduanal es una persona física, un profesional con nombre y apellido autorizado por la SHCP para despachar mercancías. Por otro lado, una agencia aduanal es la empresa (persona moral) que este agente (o varios) conforma para ofrecer sus servicios de comercio exterior.
Para fines prácticos, ambos pueden hacer el despacho aduanero de tu mercancía. La diferencia es que la agencia suele tener una estructura corporativa más grande y, a veces, más servicios integrados, como almacenaje o transporte nacional.
¿Puedo trabajar con cualquier agente aduanal en México?
No exactamente. La ley es muy específica aquí. Cada agente aduanal está "adscrito" a una aduana en particular y solo tiene permiso para operar en un máximo de tres aduanas adicionales.
Esto significa que no puedes elegir a cualquiera. Debes asegurarte de que el agente que contrates esté habilitado para operar en la aduana por donde va a entrar o salir tu mercancía, ya sea un puerto, una frontera terrestre o un aeropuerto.
¿Cuánto cobra un agente de aduana?
Aquí no hay una tarifa única. Los honorarios de un agente aduanal no están regulados y dependen mucho de la complejidad de tu operación, el valor de la mercancía y qué tantos servicios adicionales necesites.
Generalmente, el cobro se calcula como un porcentaje sobre el valor de la factura comercial, que suele andar entre el 0.45% y el 0.75%. A veces, también puede ser una tarifa fija por operación, sobre todo en envíos recurrentes o de menor complejidad.
Es súper importante que pidas una cotización desglosada. Un buen socio logístico te mostrará con total transparencia no solo sus honorarios, sino también un estimado de los impuestos (IGI, IVA), derechos (DTA) y otros gastos como almacenaje y maniobras. La claridad en los costos lo es todo.
¿Qué pasa si no contrato un agente aduanal cuando es obligatorio?
Si tu importación es mayor a 1,000 dólares o trae mercancía que necesita permisos especiales y decides no usar un agente aduanal, el resultado es simple: tu carga no se despacha. Se quedará atorada en la aduana.
Esto no solo detiene tu negocio, sino que empieza a generar costos de almacenaje que se acumulan día con día. En el peor escenario, la autoridad puede declarar la mercancía en abandono, y ahí sí, pierdes toda tu inversión.
¿Mi empresa de paquetería no hace el trabajo del agente aduanal?
Sí y no. Para envíos pequeños y de bajo valor (normalmente menos de 1,000 dólares y sin mercancía regulada), las empresas de paquetería como DHL o FedEx usan un proceso de despacho simplificado. Ellos se encargan de todo.
Sin embargo, en cuanto pasas ese umbral o traes productos que requieren permisos, entras al terreno de las importaciones formales. Ahí es cuando necesitas un agente aduanal externo que actúe como tu representante legal ante la aduana y elabore el pedimento a nombre de tu empresa.
En Enviando sabemos que cada una de estas preguntas es vital para que tu negocio crezca sin tropiezos. Por eso, no solo te damos una plataforma para que gestiones todos tus envíos, sino que te conectamos con agentes aduanales de confianza y te damos la asesoría que necesitas para que el comercio internacional sea tu mejor aliado, no un dolor de cabeza.
Descubre cómo Enviando simplifica tu logística internacional



